sábado, julio 31, 2010

EVA en la ISS

El pasado 27 de julio, los miembros de la Expedición 24 de la ISS Fyodor Yurchijin y Mijaíl Kornienko realizaron una actividad extravehicular (EVA) de 6 horas y 42 minutos de duración desde el módulo Pirs. Durante la EVA, que comenzó a las 04:11 UTC, los cosmonautas sustituyeron una cámara de TV en el módulo Zvezdá para controlar los acoplamientos de la nave de carga automática europea ATV. La antigua cámara fue abandonada en órbita tras decidir el TsUP que los desprendimientos de material que se observaron en el aparato podrían ser peligrosos en el interior de la estación. También conectaron diversos cables entre el módulo Rassvyet y el Zvezdá para unir el nuevo módulo a los ordenadores del segmento ruso, además de conectar el sistema de acoplamiento Kurs del Rassvyet al del módulo Zaryá. Esto permitirá usar el módulo Rassvyet para los acoplamientos de naves automáticas Progress. Nos quedamos con unas fotos de la actividad:



Fotos de la EVA (Roskosmos).



Trajes Orlán-MK usados en la EVA (Roskosmos).

viernes, julio 30, 2010

Anochecer en el cráter Bhabha

La cámara LROC de la sonda LRO (Lunar Reconnaissance Orbiter) nos ha permitido observar la superficie lunar con una resolución sin precedentes. La única pega es que, para maximizar su valor científico, las imágenes deben ser obtenidas desde la vertical local. Esta condición nos priva generalmente de la oportunidad de contemplar el horizonte lunar y sus bellos paisajes, como los que en su momento fueron filmados por la cámara HDTV de la sonda japonesa Kaguya. Pero, a veces, la LROC hace una pausa en sus "aburridas" foto cenitales y nos muestra otros ángulos de nuestro satélite. En esta ocasión el protagonista es el gran cráter Bhabha, -de 64 km de diámetro- situado en el hemisferio sur de la cara oculta de la Luna (55.1°S 164.5°W), en plena cuenca del Polo Sur-Aitken (SPA para los amigos), la mayor estructura de impacto lunar. Precisamente, este cráter presenta un gran interés geológico debido a la zona en la que está emplazado, ya que su formación ha dejado expuestas diferentes capas de material de la cuenca que podrían ser claves para entender la historia temprana de la Luna. De hecho, el fondo del cráter está situado a 3-3,5 km de profundidad.

Bhabha, llamado así en honor del físico indio Homi Jehangir Bhabha, tiene tres picos centrales, en vez de uno sólo como suele ser habitual, que se elevan un kilómetro sobre el suelo del cráter y nos ofrecen la oportunidad de contemplar un bello y único anochecer alienígena. ¿Llegará el día en que lo puedan disfrutar directamente unos ojos humanos?


El cráter Bhabha en la penumbra al anochecer (NASA).



Detalles del pico triple central (NASA).


El cráter Bhabha visto en Google Earth (NASA).

El presupuesto espacial ruso de 2011

El primer ministro ruso, Vladímir Putin, ha presentado la propuesta para el presupuesto espacial del próximo año. La Federación Rusa piensa invertir 75800 millones de rublos -1920 millones de euros- en el espacio, lo que supone un incremento del 13% con respecto al año anterior. Y eso a pesar de la crisis económica mundial. Este presupuesto no tiene en cuenta el sistema de posicionamiento GLONASS, una prioridad del gobierno ruso que cuenta con financiación aparte.

La principal novedad del presupuesto es la partida de 3500 millones de rublos -88,68 millones de euros- para iniciar las obras del ansiado nuevo cosmódromo de Vostochni en la óblast de Amur. Este dinero es el primer paso para convertir el sueño de Vostochni en una realidad más allá de bonitas presentaciones Power Point.

Son buenas noticias para el programa espacial ruso, precisamente ahora que se enfrenta a una serie de costosos programas claves de cara a su futuro, como son, además de Vostochni, los lanzadores Angará y Rus-M, además de la nave PPTS. Otra cuestión distinta es que este dinero sea suficiente.



Cosmódromo de Vostochni.

jueves, julio 29, 2010

Instantáneas desde Marte

No me canso de repetir que vivimos en una era maravillosa. Casi todos los días podemos ver imágenes de los rincones más variopintos del Sistema Solar, incluyendo, como no, Marte. De entre todas ellas, me quedo con tres fotografías que nos han sorprendido estos últimos días.

La primera es esta vista del horizonte de Meridiani Planum, donde el rover Opportunity ha pillado su primer remolino de arena (dust devil) en acción. Aunque a estas alturas ya estamos de sobra acostumbrados a ver estos fenómenos atmosféricos en la superficie del planeta rojo, se nos olvida a veces que Oppy no había visto ninguno en sus seis años y medio de misión, ya que todos los anteriores los había divisado el ahora comatoso Spirit dentro del cráter Gusev. Por cierto, hay que destacar que han sido precisamente los dust devils los causantes de la reciente limpieza de polvo de los paneles solares del pequeño vehículo.


El primer dust devil de Opportunity (NASA).


Las huellas de Oppy (NASA).

La segunda imagen tiene que ver con la famosa Cara de Marte, aquella formación rocosa captada por la Viking 1 hace más de treinta años en Cydonia que tanto ha dado que hablar a magufos de todo el mundo. La cámara HiRISE de la sonda MRO observó en 2007 esta formación y, aunque no tiene nada de espectacular, no deja de ser llamativo poder verla a tan alta resolución.


Aunque no lo parezca, esto es la Cara de Marte (NASA).


La Cara vista por las Vikings y la MGS (NASA).

La última visión -también de la HiRISE- de Marte es este llamativo cráter en terrazas. La estructura en terrazas revela la existencia de distintas capas con diferente densidad de hielo. Lo curioso del caso es que en el medio podemos ver otro cráter que ha dado en la diana al caer justo en el centro del cráter mayor.



¿Qué nuevos paisajes alienígenas veremos mañana?

La cabina del Burán

El transbordador soviético Burán voló en una sola ocasión en 1988. Fue la primera y única vez que una nave reutilizable realizó una misión de forma totalmente automática. Sin embargo, por ese preciso motivo, los sistemas de control de vuelo para la tripulación no fueron instalaron en su vuelo inaugural, por lo que mucha gente desconoce el aspecto real que hubiese tenido el cockpit de esta nave espacial.


Cockpit del Burán durante su primer y único vuelo. La mayoría de controles no estaban instalados. El asiento del piloto lo ocupa una cámara (www.buran.ru).


Panel de mandos de la segunda lanzadera del programa Burán, la 2K (www.buran.ru).

Por suerte, además de los planos y de la documentación técnica, se construyeron varios modelos de los sistemas de control de la lanzadera, incluyendo simuladores. El panel más fidedigno fue el instalado en la nave para pruebas atmosféricas BTS-002 (OK-GLI), el equivalente soviético del Enterprise (este Enterprise, no el otro).

El panel de mandos de la cabina del Burán recibía la designación genérica de SOI (Sistema Otobrazhenia Informatsii/Система Отображения Информации, "sistema de representación de información"), nombre que reciben los controles de todas las naves rusas.

El SOI del Burán, bautizado Vega, fue diseñado para un máximo de seis cosmonautas. Los puestos (RM, Rabocheie Mesto) principales del comandante y el piloto se denominaban RM1 y RM2. El resto (RM3-6) debían ser ocupados por los ingenieros de vuelo para controlar el brazo robot, la esclusa, el módulo de acoplamiento extensible y otros sistemas. El SOI del Burán se desarrolló gracias al esfuerzo conjunto de NPO Energía ("contratista" principal del programa Energía-Burán) y NPO Mólniya (oficina encargada del orbitador), con la ayuda de EMZ Myasíschev y las organizaciones aeronáuticas LII, TsAGI y la Academia de Zhukovski. Uno de los mayores desafíos fue reducir la masa del SOI, que en su versión final superaba los 90 kg. El SOI del OK-GLI (Vega-GLI) nos permite apreciar el aspecto que hubiese tenido el panel operativo -salvo por algunas diferencias, como las palancas de gases e instrumentos de los reactores, ausentes en el orbitador-:


Aspecto general del cockpit del OK-GLI (www.buran.ru).



Puesto del piloto (arriba) y el comandante del OK-GLI (www.buran.ru).



El OK-GLI (BTS-002), actualmente en el Technik Museum Speyer, Alemania (www.buran.ru).

Además del OK-GLI, se puede contemplar un SOI del Burán en el simulador PDST del OK-GLI y en el simulador TDK-F35 del Burán.



Simulador del Burán, con los distintos RM (www.buran.ru).

Por último, tenemos el "medio-SOI" del Túpolev Tu-154LL, un avión modificado para que las tripulaciones se entrenasen en el aterrizaje del transbordador siguiendo una senda de planeo enormemente inclinada. El Tu-154LL era el equivalente del STA (Shuttle Training Aircraft) de la NASA y contaba con un cockpit dividido, con los controles del Burán en la mitad derecha y los mandos convencionales del Tu-154 en la parte del comandante.


Cockpit del Tu-154LL. En la parte derecha se pueden ver los controles del Burán (www.buran-ru).


Tu-154LL (www.buran.ru).


Última versión del cockpit del STA de la NASA. Los mandos del shuttle están a la izquierda (NASA).

El SOI operacional del Burán presentaba una disposición bastante avanzada para la época, aunque no por ello su diseño dejaba de ser relativamente conservador y utilizaba muchos instrumentos estándares en la aviación soviética del momento. El panel central estaba dominado por tres pantallas de rayos catódicos (VKU) para representar datos del ordenador de a bordo, lo que sumado al fly-by-wire, convertían esta nave en todo un sueño hecho realidad para los pilotos soviéticos.




Distribución de los paneles del comandante y el piloto del SOI del Burán (www.buran.ru).


Cubierta superior del Burán con el panel de control (www.buran.ru).


Sección de la tripulación del Burán con las dos cubiertas (www.buran.ru).

Aunque el panel del Burán nos pueda parecer anticuado según los estándares actuales, no era muy diferente de los controles originales del transbordador norteamericano, como podemos apreciar en las siguientes imágenes:




Aspecto del cockpit original del transbordador norteamericano (NASA).

De hecho, los paneles de control del Burán ocupaban una superficie menor que en el shuttle, ya que el transbordador soviético incorporaba un mayor grado de automatización con respecto a su contrapartida occidental. A finales de los 90, se introdujo el nuevo panel de control del la lanzadera norteamericana, denominado MEDS (Multifunction Electronic Display Subsystem, más conocido como glass cockpit), cuyas diferencias con el Burán son más que evidentes.


Glass cockpit del shuttle, la última versión del panel de control de la lanzadera (NASA).

Pese a que estos sistemas nos puedan parecer muy similares a los de cualquier avión comercial, su aspecto es engañoso, pues no debemos olvidar que su objetivo es controlar vehículos que pueden viajar más allá de nuestro planeta. El SOI del Burán supuso un gran avance para la tecnología aeroespacial soviética, aunque desgraciadamente, nunca pudo cumplir su misión.

Más información:
Otras entradas del Burán:

miércoles, julio 28, 2010

Concurso Eureka 62

Otra sesión del concurso favorito de todos los astronautas de sillón. ¿Qué es esto?

lunes, julio 26, 2010

Criosalmueras en Marte

¿Existen criosalmueras en Marte? ¿Cómo?¿Crio-qué? Una criosalmuera (cryobrine) es una solución salina que permanece fluida a bajas temperaturas, temperaturas como las que podemos encontrar actualmente en la superficie marciana. Teóricamente deberían existir, especialmente después de conocer los resultados de la sonda Phoenix, que descubrió la presencia de sales en el suelo marciano. Sin embargo, por ahora, ha sido imposible encontrar evidencias de su existencia, tal y como nos informa el centro alemán de investigación aeroespacial DLR (Deutschen Zentrums für Luft- und Raumfahrt).

Teniendo en cuenta que la temperatura media del planeta rojo es de -80º C, las criosalmueras podrían ser un requisito fundamental para la existencia de vida, ya que el agua pura no puede existir en estado líquido salvo por brevísimos periodos de tiempo. Según los resultados de los investigadores del DLR, las criosalmueras podrían existir en estado fluido durante el verano, incluso a altas latitudes. Este es un resultado muy prometedor que aumenta las posibilidades de vida en Marte y hace de este mundo un lugar aún más interesante.

Planes lunares chinos

El vídeo es un poco antiguo, pero vale la pena verlo porque sigue siendo un buen resumen de los planes de exploración lunar chinos a corto plazo: las sondas Chang'e 2, 3 y 4.



(Más información sobre los planes lunares chinos, aquí).

domingo, julio 25, 2010

¿Rusia a Mercurio? Va a ser que no

Aprovechando el festival de Farnborough 2010, los medios de comunicación se han hecho eco de un proyecto de la compañía rusa NPO Lávochkin para mandar una sonda a Mercurio en 2014 ó 2015 . Sin embargo, este proyecto no ha sido aprobado por Roskosmos. La agencia espacial rusa sólo ha apoyado formalmente las sondas Fobos-Grunt, Luna-Glob y Venera-D, y sólo la primera ha sido construida y financiada adecuadamente.

Al igual que otros proyectos de Lávochkin (Asteroid-Grunt, Apofis, Asteroid-Tur, Asteroid-P, Venera-D, etc.), la sonda estaría basada en la plataforma de la nave Fobos-Grunt, que debe despegar hacia Marte el próximo año. El nombre de esta misión sería Mercurio-P (Меркурий-П, la "P" viene de posadka, "aterrizaje") e incluiría un aparato de descenso sobre la superficie. Teniendo en cuenta que la sonda MESSENGER de la NASA aún está enviando datos del planeta más pequeño del Sistema Solar, dudo mucho que esta misión salga adelante, especialmente si tenemos en cuenta que la ESA continúa con BepiColombo. Por otro lado, cierto es que Mercurio sigue siendo el único planeta del Sistema Solar interior en el que aún no ha aterrizado ningún artefacto humano.

Es mucho más probable que Roskosmos financie una sonda hacia el asteroide Apofis que a Mercurio, así que no entiendo cómo este rumor ha podido adquirir la categoría de noticia.



Sondas propuestas por Lávochkin, entre ellas Mercurio-P (Novosti Kosmonavtiki).


Algunas variantes de la sonda Fobos-Grunt para explorar el Sistema Solar (Novosti Kosmonavtiki).

sábado, julio 24, 2010

Roskosmos tiene un plan

Rusia heredó un número desproporcionado de empresas aeroespaciales de la antigua URSS, pero la evolución económica del país ha impedido el desarrollo de la mayoría de ellas. Por muy bien que vaya la economía, Rusia no puede competir con la Unión Soviética a la hora de asignar recursos para la exploración del espacio. Esta situación ha quedado parcialmente enmascarada hasta la fecha gracias a la la inversión de dinero occidental o al aprovechamiento de la tecnología desarrollada en tiempos soviéticos. Dicho con otras palabras, podríamos decir que muchas de estas empresas han estado viviendo de las rentas. Sin embargo, la tecnología espacial soviética -puntera a finales de los 80- ya no es tan deslumbrante veinte años después, aunque siga siendo casi insuperable en algunas áreas. Está claro que Rusia debe afrontar el reto de renovar parte de su tecnología si quiere seguir siendo una de las grandes superpotencias espaciales en el siglo XXI.

Pero esta renovación no está resultando nada fácil, en parte porque Rusia compite contra su propio pasado. La ventaja de muchos sistemas espaciales rusos -como los lanzadores o las naves tripuladas Soyuz- es que son tremendamente fiables y baratos. Los nuevos proyectos prometen ser más capaces y rentables, pero por ahora no se trata más que de eso, promesas. Es comprensible, por ejemplo, que la firma Khrúnichev -fabricante del cohete Protón, un verdadero superventas espacial- no esté lo que se dice ansiosa por desarrollar el cohete de nueva generación Angará, toda una incógnita desde el punto de vista comercial. Lo mismo pasa con RKK Energía y la futura nave PPTS (PTK NP), que difícilmente podrá ser más rentable que la Soyuz. Otro problema grave es la duplicación de proyectos, un "mal menor" durante la era soviética, pero un lujo imposible en estos tiempos que corren. Así, mientras Khrúnichev construye su cohete Angará, TsSKB Progress -constructora de los cohetes Soyuz- ha sido elegida para desarrollar el Rus-M, un nuevo lanzador para la PPTS muy similar a la creación de Khrúnichev. Muchos de estos programas redundantes tienen un origen político y surgen de la necesidad de satisfacer los intereses de todas las empresas aeroespaciales del país, práctica que se remonta también a tiempos soviéticos.

El gobierno federal y la agencia espacial rusa Roskosmos quieren por tanto reformar el panorama espacial ruso y reducir el número de empresas a cinco o siete corporaciones. Se trata de un movimiento muy atrevido, pero -afirman sus defensores- necesario para la supervivencia del sector espacial ruso. La iniciativa es parecida a la unificación en el sector aéreo, que tanta polémica ha generado en los últimos años. Este año debe comenzar la primera fase de la reforma, reduciendo el número de empresas a catorce. El proceso debe estar completado en 2012.

El problema surge cuando hay que elegir qué empresas deben fusionarse entre sí. Según las propuestas iniciales, una de esas grandes corporaciones estaría formada por RKK Energía y TsSKB Progress con el nombre de RKK (Российская Космическая Корпорация). El nuevo gigante estaría a cargo de los proyectos de naves espaciales Soyuz, Progress y PPTS de Energía, así como los cohetes Soyuz y Rus-M de Progress. En cierto modo, esta unión es bastante lógica, pues TsSKB Progress formó parte en su momento de la oficina de diseño de Serguéi Korolyov -la OKB-1-, que con el tiempo daría lugar a RKK Energía. Entre las empresas que absorbería este monstruo estaría NPO Energomash, fabricante de los motores más potentes del mundo. Energomash se opone frontalmente a esta decisión, aunque la jugada tendría sentido si el Rus-M sale finalmente adelante (este cohete usará los RD-180 de Energomash, usados en el Atlas V norteamericano). NPO Energomash, fundada por Valentín Glushkó, formó parte de RKK Energía entre 1974 y 1990. Además de estas empresas, Energía controlaría NII Mashinostroienia, NPO Avtomatiki y NII KP.

Otra empresa gigante se ocuparía de la fabricación de satélites y sondas espaciales bajo el nombre de AKK (Автоматические Космические Комплексы). Este conglomerado estaría dirigido por ISS Reshetniov, actualmente empresa rusa líder en el sector de satélites de comunicaciones y fabricante de los GLONASS. La sorpresa es que NPO Lávochkin -encargada del comatoso programa de sondas espaciales ruso- pasaría a estar bajo el control de ISS. Otras empresas que entrarían en este gigante serían VPP VNIIEM, KB Arsenal, OKB Fakel, NPP Geofizika-Kosmos, NPP Kvant o NPTs Polyus.

El otro gran gigante espacial, Khrúnichev, formará el núcleo de una de las cinco o siete corporaciones finales, aunque en repetidas ocasiones se ha sugerido su unificación con el conglomerado de Energía y Progress. El grupo de Khrúnichev se llamaría RRKK (Российская Ракетно-Космическая Корпорация). Recientemente, Khrúnichev rechazó la unión con Energomash, y eso que los motores de sus lanzadores son construidos por esta empresa. Bajo el control de Khrúnichev entrarían Polyot, Proton-PM y las empresas fabricantes de motores KBKhA y KBKhM. Otra unión tendría como objetivo coordinar la fabricación de misiles estratégicos (Bulavá y RS-24), uniendo MIT, NPO Iskra o GRTs Makeiev.

Es evidente que esta reordenación del panorama espacial ruso será clave para el futuro de la cosmonáutica en este siglo. Lo que no está tan claro es que sea beneficiosa a largo plazo.


El futuro del espacio ruso se decide entre 2010-2012 (Roskosmos).

viernes, julio 23, 2010

El mejor mapa global de Marte

Ya son muchas las sondas que han estudiado la superficie marciana en detalle, pero, hasta ahora, la mayor parte de mapas globales del planeta rojo hacían un uso extensivo de las fotografías tomadas por las Viking hace treinta años.

Esto es debido a que muchas sondas modernas cuentan con cámaras de alta resolución, pero su campo de visión es también significativamente menor. Por ejemplo, la MGS (Mars Global Surveyor, 1996-2006) empleaba la potente cámara MOC (Mars Orbiter Camera), con una resolución de 12-1,5 metros en blanco y negro. Pero eso no es nada, pues la cámara HiRISE de la MRO (Mars Reconnaissance Orbiter) tiene una resolución de 30 centímetros en tres bandas (en color, vamos). Con esta resolución, se necesitarían décadas para obtener un mapa global de Marte, por lo que estas sondas estudian sólo los lugares más interesantes. Para saber a dónde dirigir sus objetivos, es necesario por tanto cámaras de resolución media que cubran todo el globo. Las sondas Viking usaban un sistema de cámaras de televisión (sí, televisión de la buena, con tubos vidicon y esas cosas, nada de CCD u otras modernidades) denominado VIS (Visual Imaging Subsystem) con una resolución de 300-150 metros en seis colores, aunque en algunos lugares se alcanzaron los 8 metros. Puesto que se lanzaron dos naves Viking, las fotografías del VIS pronto cubrieron todo el planeta.

En 2001 se lanzó la sonda Mars Odyssey, dotada del instrumento THEMIS (THermal EMission Imaging System), que permite una resolución en el espectro visible de 18 metros en cinco bandas y de unos 100 metros como espectrómetro de 10 bandas en el infrarrojo. THEMIS tiene por tanto una resolución significativamente superior a la de las cámaras VIS, pero muy por debajo de HiRISE o MOC, por lo que crear un mapa global a partir de estas imágenes es una tarea mucha más sencilla. Muchos de los mapas marcianos existentes ya incorporaban un gran número de imágenes de THEMIS, pero los "huecos" había que rellenarlos con fotografías del VIS. Pues bien, ahora que THEMIS ha cubierto casi toda la superficie marciana después de haber realizado más de 21000 imágenes, la NASA -junto con Google- ha puesto a disposición del público una serie de impresionantes mapas globales de Marte que podemos disfrutar en esta dirección (o en esta otra con una resolución de 100 m). Para la realización de este mapa, ha ayudado la capacidad de THEMIS para obtener imágenes de noche, ya que también opera en el infrarrojo.

Es importante matizar que THEMIS todavía no ha cartografiado toda la superficie del planeta y que tampoco es la única cámara de resolución media que se encuentra en órbita marciana, ya que la HRSC (High Resolution Stereo Camera) de la sonda europea Mars Express alcanza una resolución de 30-10 metros (2,3 m en algunas zonas) en 9 bandas. Además, puede obtener imágenes en 3D en una sola toma (las demás naves necesitan varias imágenes en distintas órbitas para crear una imagen tridimensional). Por otro lado, el espectrómetro CRISM de la sonda MRO tiene una resolución de 200-100 metros en 544 bandas distintas (mejor que las cámaras de las Viking), aunque puede llegar a los 18 metros.

Sea como fuere, se trata de una maravillosa oportunidad para explorar Marte desde el sillón de nuestras casas.


El nuevo mapa marciano (NASA).


Avalancha en Valles Marineris vista por Themis (NASA).




La sonda Mars Odyssey (NASA).

Solar Probe: sobrevolando el Sol

Hace poco hablábamos de Intergeliozond, una sonda rusa para observar el Sol desde 14 millones de kilómetros. Pero si esto nos parece poco, existe un proyecto mucho más ambicioso de la NASA para mandar una sonda a...poco más de seis millones de km de la superficie del Sol!. El proyecto se llama Solar Probe Plus (Solar Probe+) y se puede decir que es la primera misión que estudiará directamente la atmósfera (corona) de una estrella. El objetivo principal de la misión es entender de una vez por todas los mecanismos de transferencia energética entré la superficie visible del Sol (fotosfera) y la corona, mecanismos causantes de que la temperatura de esta última sea mucho más elevada (2000000 K frente a 6000 K).

En un principio, Solar Probe debía alcanzar una distancia mínima de sólo dos millones de km (!), pero posteriormente la misión fue rediseñada y se decidió imponer un objetivo menos ambicioso. Según la primera versión de la misión, se debería emplear un escudo térmico (TPS, Thermal Protection System) consistente en un gran escudo de carbono-carbono de 2,7 metros de diámetro. La forma del escudo debía ser en un principio elíptica, aunque pronto se decidió cambiarla por una estructura cónica. En la base de este cono iría instalado un escudo térmico secundario y a la sombra de ambos estará la sonda propiamente dicha. Según el estudio preliminar no se podrían usar paneles solares -quedarían literalmente fritos a esa distancia del Sol-, por lo que se sugirió emplear tres generadores de radioisótopos MMRTGs (Multi-Mission Radioisotope Generators). Además, los RTGs permitirían generar electricidad a la distancia de Júpiter, ya que la sonda debía haber realizado un sobrevuelo con el planeta gigante para reducir su perihelio.


Primera versión de la misión de finales de los años 90 (NASA).



Versión posterior con un enorme TPS para sobrevuelos de la corona a sólo dos millones de km (NASA).


Configuración de la sonda a la sombra del TPS (NASA).


En la primera versión de la misión, la nave debía realizar un sobrevuelo de Júpiter para reducir su perihelio drásticamente (NASA).

Más adelante, en 2008, el diseño se volvió a cambiar en vista de la complejidad tecnológica que presentaban unos requisitos tan exigentes. Según la nueva versión -denominada ahora Solar Probe Plus (Solar Probe +), aunque los objetivos fueran más modestos-, la nave tendrá una masa de 481 kg y de acuerdo con el plan inicial, debía ser lanzada en mayo-junio de 2015 mediante un cohete Atlas V 551 y una tercera etapa Star-48BV. Realizaría el primer perihelio a una distancia de 35 radios solares tres meses después del lanzamiento, aunque el primer perihelio cercano se efectuaría a 9,5 radios solares (6,6 millones de km) en octubre de 2021. Esta versión de la misión podrá emplear paneles solares, por lo cual iría equipada con dos juegos de los mismos. Los paneles principales -basados en los usados con la sonda MESSENGER- se replegarían durante los perihelios y la responsabilidad de producción energética pasará a un pequeño par de paneles situados en el escudo térmico. El TPS sería también de carbono-carbono y 2,7 m de diámetro rodeado por una capa de cerámica, aunque más simple que el diseño original. El coste de la misión se estima en 739,5 millones de dólares y estará a cargo del Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory (APL).



Verisón definitiva de Solar Probe+ (NASA).


Datos de la nave (NASA).


Configuración dentro de la cofia del Atlas V 551 con la tercera etapa STAR-48 (NASA).



Segundo par de paneles solares para los perihelios junto con los radiadores (6) (NASA).


Durante los perihelios, las antenas y paneles solares principales se retraen en la sombra del escudo térmico (NASA).

Durante la misión se deberán llevar a cabo al menos 24 perihelios en 6,9 años, 19 de ellos a menos de 20 radios solares, y, al igual que Intergeliozond, Solar Probe usará la gravedad de Venus para realizar varias maniobras de asistencia gravitatoria -hasta siete- y disminuir su perihelio. Para controlar la orientación de la nave, Solar Probe llevará dos impulsores de 4,4 N y doce de 0,9 N a base de hidracina, así como tres sensores estelares.


Trayectoria de la sonda (NASA).


Variación de la distancia al Sol en cada órbita (en Unidades Astronómicas)(NASA).

Los instrumentos -con una masa total de 47 kg- principales serán:
  • FIA (Fast Ion Analyzer): detector de protones y partículas alfa (50 eV - 20 keV), un campo de visión de 10º y una resolución temporal de 0,1 s en 2D y 3 s en 3D.
  • FAST (Fast Electron Analyzer): detector de electrones (1 eV - 5 keV) con la misma resolución temporal que el FIA.
  • ICA (Ion Composition Analyzer): detector de iones (100 eV/Q - 60 keV/Q) de helio, carbono, oxígeno, magnesio, silicio y hierro. 10 s de resolución temporal para He/O y 60 s para iones pesados.
  • EPI (Energy Particle Instrument): detector de flujos de partículas energéticas: iones (0,02-100 MeV/nucleón) y electrones (0,03-3 MeV).
  • MAG (Magnetometer): magnetómetro (10 nT - 8 G) con 20 muestreos/segundo.
  • PWI (Plasma Wave Instrument): detector de ondas de plasma en dos canales (10 Hz - 10 MHz y 10 Hz - 80 kHz) con una resolución temporal de 5-30 s.
  • NGS (Neutron/Gamma-ray Spectrometer): espectrómetro de neutrones, rayos X duros y rayos gamma (0-20 MeV). 10 s de resolución temporal.
  • CD (Coronal Dust Detector): detector de flujo y espectro de masas del polvo interplanetario (partículas de 1 femtogramo-1 microgramo). 10-30 s de resolución temporal.
  • HI (Hemispheric Imager): cámara para obtener imágenes del disco solar (160º FOV) en el visible con una resolución temporal de 1-10 s.
En julio de este año la misión Solar Probe+ ha sido aprobada para pasar a la Fase A de su diseño, es decir, ya se puede decir que es una sonda real y no un simple proyecto. La fecha de lanzamiento se ha pospuesto hasta 2018, aunque no se descarta lanzarla en 2015 si el presupuesto es el adecuado. Su diseño también ha evolucionado ligeramente, pues se ha eliminado el segundo par de paneles solares auxiliares y el escudo ya no es circular. Si la misión es finalmente aprobada, la Humanidad podrá finalmente estudiar la atmósfera de una estrella de forma directa.




Solar Probe+ según el último diseño (NASA).


Sobrevuelos del Sol a distintas distancias (NASA).

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