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El tiempo en Marte

domingo, noviembre 30, 2008

Marte es un mundo más pequeño que la Tierra y con una atmósfera extremadamente tenue, pero no por ello carece de clima y cambios meteorológicos. Y para visualizarlos, nada mejor que los Boletines del Tiempo cortesía del instrumento MARCI de la Mars Reconnaissance Orbiter. Los informes vienen acompañados de un pequeño vídeo en formato .mov donde podemos ver los cambios del tiempo marciano que se producen en el período de unos pocos días.

Sorpresa en la cumbre ministerial

viernes, noviembre 28, 2008

Los días 25 y 26 de noviembre tuvo lugar en La Haya la reunión interministerial de los dieciocho países miembros de la Agencia Espacial Europea (ESA). En esta cumbre se han discutido los presupuestos de la ESA para los próximos tres-cinco años. Para sorpresa de todos, incluido algún que otro participante, los acuerdos finales incluyen un aumento de los presupuestos pese a la crisis económica actual. En total serán aproximadamente diez mil millones de euros los que recibirá la ESA en los próximos años. De hecho, los ministros han enfatizado que este aumento de la inversión pública en el campo de la alta tecnología debería estimular la industria europea y ayudar así a la recuperación económica del continente. También hay que matizar que este aumento es relativo, pues hasta el año pasado se barajaba una cifra presupuestaria mayor. Sin embargo, la crisis y las diferencias internas de los países miembros obligaron ha reducir la propuesta inicial de los catorce mil millones a los ocho mil, con la posibilidad de que la cifra aprobada en el Consejo fuese aún menor. Por eso estos diez mil millones son una sorpresa en toda regla.

Como resultado de este incremento, el presupuesto destinado a misiones científicas aumentará un 3,5% a partir de 2009. Hasta 2013 se deberán gastar 2327 millones de euros en estos programas. Las principales misiones que se beneficiarán de este dinero serán los observatorios Herschel/Planck (2009) y Gaia (2011), así como la misión BepiColombo a Mercurio (2014). En cuanto a la sonda estrella de la ESA, ExoMars, en principio sigue adelante contra todo pronóstico, aunque debido a los sobrecostes del proyecto se tomará una decisión final en 2009. Hasta ahora se han reunido unos 800 millones de euros, pero se estima que el coste de la misión será de mil millones. En todo caso, el rover europeo no despegará hasta 2016, tres años después de lo previsto.

También se aprobó la mejora del lanzador Ariane 5, incluyendo un aumento en su carga útil de 1,5 toneladas, así como el desarrollo de la tercera generación de satélites Meteosat, una nueva generación de satélites para la observación terrestre y la continuación de la participación en la ISS. Este último punto constituye la partida más cara del presupuesto aprobado en la reunión (1400 millones de euros). Los principales contribuyentes han sido Alemania, con 2700 millones de euros, y Francia, con 2300 millones.

En esta consejo no se alcanzó ningún acuerdo sobre un posible programa espacial europeo tripulado independiente o en colaboración con Rusia (ACTS), como era de esperar. Sin embargo, sí que se ha aprobado un estudio para considerar la posibilidad de incorporar al ATV una cápsula para el retorno de carga útil desde la ISS, lo que supone el primer paso para desarrollar la tecnología necesaria de una nave tripulada. Esta versión de carga, si finalmente es aprobada, estaría en servicio alrededor de 2015-2017.

En definitiva, buenas noticias para la exploración del espacio precisamente en un momento que nadie esperaba dada la coyuntura económica mundial. Esperemos que cunda el ejemplo en otras agencias espaciales y se pueda aclarar de una vez por todas el futuro de ExoMars.


Esto es una reunión y lo demás son boberías (ESA).


Un ATV de carga podría ser el primer paso hacia una nave europea tripulada (ESA).

Más información:

Ares Quarterly Progress Report 10

jueves, noviembre 27, 2008

Aquí tenemos el último informe trimestral del progreso en el cohete Ares:

Progress M-01M

miércoles, noviembre 26, 2008

Rusia ha lanzado hoy a las 12:38:38UTC mediante un cohete Soyuz-U (11A511U) la Progress M-01M (Nº 401) con rumbo a la ISS. Sería de una noticia rutinaria si no fuera porque se trata de la última versión del mítico carguero espacial que hace poco cumplió tres décadas. En efecto, en esta versión se ha sustituido el viejo ordenador Argon-16 (Аргон-16) por uno nuevo denominado TsVM-101 (ЦВМ-101). El Argon-16, introducido en 1974, tenía una masa de 70 kg y una potencia de 280 W, mientras que el nuevo TsVM-101 pesa solamente 8,5 kg y su potencia es de 40-60 W. Integra además un microprocesador 1B812 con arquitectura RISC 3081.


Argon-16 (www.argon.ru).


TsVM-101 (www.argon.ru).


Esquema de los nuevos sistemas informáticos de la Progress M-01M (Novosti Kosmonavtiki).

Aparte del nuevo ordenador, la Progress M-01M hace gala de un nuevo sistema de telemetría digital denominado MBITS que sustituye al anterior sistema analógico, así como un nuevo cableado más ligero. Por eso, la nave tardará cuatro días en acoplarse a la ISS, en vez de los dos habituales, para dar tiempo así a los ingenieros a probar el funcionamiento de los nuevos sistemas. Estas nuevas modificaciones permitirán aumentar la carga útil de la nave en su módulo orbital presurizado y en el compartimento no presurizado. El módulo orbital de la Progress es similar en forma al BO de una Soyuz, pero recibe el nombre de Compartimento de carga, GrO (ГрО, Грузовой Отсек). La principal diferencia es que no existe una escotilla interna que lo comunique con la cápsula de descenso, ausente en las naves Progress. Además, mientras el BO de la Soyuz sólo tiene una escotilla de acceso en tierra, el GrO tiene tres: dos de servicio ("tecnológicas") y una para introducir la carga.




Esquema interno y distribución del un GrO de una Progress (NASA).

El número de identificación de las Progress M/M1 era 11F615А55, mientras que el de las nuevas Progress M con el TsVM-101 es 11F615А60 (11F615А70 para las Progress M1 con el nuevo ordenador). Rusia seguirá lanzando durante un tiempo las antiguas Progress M analógicas, así que habrá un periodo de transición entre ambos vehículos.

Tras el lanzamiento, una de las antenas del sistema Kurs (2ASF-M-VKA Nº 1)no se desplegó correctamente, pero parece que este problema ha sido solucionado. En todo caso, la Progress puede acoplarse por control remoto desde la ISS mediante el sistema TORU, como ya lo fueron en el pasado las Progress M1-4 y M-53.

(Vídeo del lanzamiento)


Módulo orbital (BO) de una Soyuz TMA con las antenas del sistema Kurs.


Rara imagen de la Progress M-01M en la cámara anecoica 105 de Baikonur (Roskosmos).




Preparación de la Progress M-01M (Roskosmos).






Lanzamiento (RKK Energia).


Fases del lanzamiento (TsuP).


Maniobras orbitales antes del acoplamiento (TsUP).

Galaxias espirales rojas

Galaxy Zoo es un proyecto muy interesante y adictivo destinado a los astrónomos de sillón que todos llevamos dentro. Sólo hace falta registrarse, realizar un pequeño tutorial y ya podemos ayudar a clasificar de forma sencilla los millones de galaxias del Sloan Digital Sky Survey (SDSS). Combinando los datos de más de 80000 usuarios se pueden obtener datos morfológicos de galaxias con un error aceptable. Pues bien, gracias a la ayuda de estos miles de voluntarios (entre los cuales orgullosamente me incluyo) se ha podido publicar este artículo: Galaxy Zoo: the dependence of morphology and colour on environment. Como indica el título, el estudio señala que hay una buena correlación entre la morfología de la galaxia (elíptica, espiral, etc.) y su color con sus alrededores (forma parte de un cúmulo o no). Pero lo que realmente ha llamado la atención es la aparente abundancia de galaxias espirales rojizas. Las galaxias espirales contienen grandes cantidades de gas y polvo que permiten la formación continua de nuevas estrellas, lo que les da un color "azulado" (para simplificar, podemos decir que las estrellas jóvenes son blanco azuladas, mientras que las viejas son rojizas). Por contra, las galaxias elípticas han agotado su suministro de gas y prácticamente ya no forman estrellas nuevas, lo que les da un característico color rojizo o amarillento. Por eso resulta sorprendente encontrar una espiral rojiza. Por un lado, todavía mantiene la estructura de brazos espirales, lo que significa que aún contiene grandes cantidades de polvo interestelar. Pero por otro lado, su color implica que la formación estelar ha debido menguar hasta detenerse en los últimos miles millones de años.

Hasta ahora se habían visto varios casos de espirales rojizas, pero se pensaba que eran casos aislados. De hecho, muchos candidatos a espirales rojizas se suponía que eran en realidad galaxias lenticulares (tipo S0) de poca masa. Este tipo de galaxias se consideran un elemento de transición entre las elípticas y las espirales: mantienen una forma de galaxia espiral, pero sin brazos o brotes de formación estelar, por lo que su color es rojizo.

Sin embargo, los resultados de este artículo de Galaxy Zoo muestran que existe un número más alto de lo esperado de espirales rojas. La mayoría de estas galaxias se encuentran en cúmulos galácticos, así que se supone que la interacción con el halo de gas intergaláctico del cúmulo ha arrancado el gas de estas galaxias, "asfixiándolas" y evitando nuevos brotes de formación estelar. Aparentemente, la mayoría de las espirales rojas evolucionarán con el tiempo hacia galaxias S0 poco masivas.

Los resultados de Galaxy Zoo puede que sirvan para replantear algunos modelos de formación de cúmulos, aunque no constituyen una revolución por si solos.


Zoo galáctico.

Juno investigará Júpiter

martes, noviembre 25, 2008

La NASA ha confirmado que la misión Juno para el estudio de Júpiter sigue adelante. Al igual que la New Horizons, Juno es una misión tipo New Frontiers, es decir, de categoría media (hasta 700 millones de dólares). A diferencia de la Galileo, Juno se encargará principalmente del estudio de la atmósfera y la magnetosfera de Júpiter, no de sus satélites, aunque obviamente podrá realizar algunas observaciones de éstos.

La misión contempla un lanzamiento en 2011 mediante un cohete Atlas V 551 y una inserción orbital en 2016, tras un sobrevuelo de la Tierra para aumentar la velocidad. Construida por Lockheed-Martin, la sonda será la primera en usar energía solar a una distancia tan enorme. Se ha descartado el uso de RTGs oficialmente por motivos de coste y peso, pero en realidad no se ha usado energía nuclear para evitar problemas mediáticos que compliquen su desarrollo. Para aprovechar la escasa radiación solar en la órbita de Júpiter, Juno deberá apuntar constantemente sus paneles hacia el Sol y tener mucho cuidad con que los cinturones de radiación del gigante no los degraden. Juno incluye diez instrumentos que estudiarán el planeta gigante. Aunque la sonda cuenta con una cámara (JunoCam), que nadie se espere ver imágenes como las de la Cassini. Como hemos dicho, la prioridad de esta sonda es el estudio de la magnetosfera y la atmósfera jovianas, que aportará claves para comprender la estructura interna y formación de los gigantes gaseosos.


Trayectoria de la sonda (NASA).

Para el estudio de la estructura atmosférica Juno cuenta con dos instrumentos: Microwave Radiometer (MWR) y Jovian Infrared Auroral Mapper (JIRAM). JIRAM es de construcción italiana y será equivalente al NIMS de Galileo. Para el estudio del campo magnético tendremos tres instrumentos principales: Flux Gate Magnetometer (FGM), Scalar Helium Magnetometer (SHC) y Advanced Stellar Compass (ASC). La magnetosfera podrá ser estudiada en profundidad por cuatro instrumentos: Jovian Auroral Distribution Experiment (JADE), Energetic Particle Detector Instrument (JEDI), Radio and Plasma Wave Sensor (WAVES) y Aurora from Ultraviolet Imaging Spectrograph (UVS). Por último, la estructura interior será investigada por el Gravity Science Experiment.

Y mientras esperamos el lanzamiento, ¿alguien quiere una camiseta de Juno?.


Instrumentación de Juno (NASA).


La sonda joviana (NASA).


Materia oscura: tenemos un problema

lunes, noviembre 24, 2008

Bueno, un posible problema si se confirman los datos del experimento ATIC (Advanced Thin Ionization Calorimeter). ATIC es un detector de rayos cósmicos de la NASA instalado en un globo sonda que realizó una campaña de observación en el verano antártico 2007-08. El caso es que ATIC ha detectado un exceso de electrones energéticos en el fondo de rayos cósmicos. En concreto, un exceso de electrones con energías entre 300 y 800 GeV, con un posible pico en 600 GeV. Este resultado no parece muy espectacular, pero está en la línea de lo observado por el experimento espacial PAMELA, que ha detectado un exceso parecido de electrones y positrones cósmicos con energías superiores a 10 GeV, y otros expermientos de altas energías (como el PPB-BETS). Los resultados de ATIC complementan los de PAMELA, pues ATIC puede observar partículas con altas energías (hasta 1 TeV aprox.), mientras que PAMELA se concentra en las de "baja" energía (10-100 GeV).

Una posible explicación a este exceso de partículas energéticas, y de ahí el interés de ambas noticias, es que podría ser una prueba directa de la existencia de materia oscura. En la mayoría de dichos modelos las partículas de materia oscura son a su vez sus propias antipartículas, lo que implica que cuando se encuentran dos partículas de materia oscura, ambas se aniquilan mutuamente generando partículas de alta energía, algunas de las cuales pueden llegar a la Tierra en forma de rayos cósmicos. Naturalmente, existen otras explicaciones más mundanas de este fenómeno. La más sencilla es invocar la presencia de un púlsar (estrella de neutrones) cercano que emita estas partículas. Desgraciadamente, tanto PAMELA como ATIC carecen de la resolución espacial necesaria para discriminar entre ambas causas: si el origen del exceso proviene del centro galáctico, se favorecería la hipótesis de la materia oscura. Por contra, si la fuente está situada en otra zona, sería más probable una explicación local, como es el caso de un púlsar.

Pero lo que resulta realmente desconcertante es que, si se trata de materia oscura, los resultados de ATIC y PAMELA son difícilmente reconciliables con la materia oscura "tradicional" propuesta hasta el momento. Este modelo tradicional favorece al neutralino (u otras partículas supersimétricas) como principal partícula candidata a materia oscura, pero el problema es que el neutralino debería desintegrarse también en protones y antiprotones al colisionar con otro neutralino, no solamente en electrones y positrones. De hecho, PAMELA no ha detectado ningún exceso anómalo de protones o antiprotones en los rayos cósmicos. Además, el experimento ATIC parece indicar que la masa de esta partícula estaría en el rango de los 800 GeV, mayor que la propuesta tradicionalmente para el neutralino (50-100 GeV). Por tanto, si estamos ante materia oscura, deberá ser con bastante probabilidad otro tipo de partícula (partículas de Kaluza-Klein, un nuevo bosón de Higgs, etc., etc.), lo que constituiría todo un desafío a la física actual.

De todas formas, no adelantemos acontecimientos. Un vistazo a los resultados de ATIC (gráfica inferior) nos revela unas enormes barras de error propias de las dificultades experimentales de este tipo de instrumentos, por no hablar de la ya comentada falta de resolución espacial. Habrá que esperar a más resultados y nuevos instrumentos. Especialmente importantes son las observaciones de rayos gamma en el espacio, en concreto, las realizadas por el satélite Fermi (antes conocido como GLAST), que pueden aportar datos directos sobre los fenómenos de aniquilación de materia oscura, ya que a diferencia de las partículas cargadas, los rayos gamma no sufren desviaciones debido a los campos magnéticos, permitiendo medir el espectro del suceso y su posición espacial con mayor precisión.

A la espera de nuevos datos, vamos a aplicar pues la Navaja de Occam y decantarnos por la hipótesis del púlsar.


Espectro energético de electrones: resultados de ATIC (puntos rojos y azules) comparados con varios modelos. La línea discontinua correspondería al fondo teórico de rayos cósmicos. La línea roja corresponde al espectro de emisión de un púlsar. La azul se corresponde con la desintegración de materia oscura que se desintegra en bosones W± y la negra es la asociada con un modelo de partículas de materia oscura Kaluza-Klein. Los modelos de materia oscura predicen un pico alrededor de la masa de la partícula oscura, mientras que el púlsar generaría un espectro más suave. Nótese las enormes barras de error.


Resultados de PAMELA (puntos rojos), comparado con otros experimentos. Se observa el aumento de partículas con energías mayores de 10 GeV.


Resultados de PAMELA comparados con el modelo teórico de rayos cósmicos (línea negra), que decae con la energía. Un púlsar podría explicar este espectro.

Más info:

Actualización: me acabo de dar cuenta que Francis The (E) Mule ha dedicado una entrada sobre el tema muy recomendable. A ella les remito.

Actualización 2: artículo en Nature sobre el exceso de electrones energéticos de ATIC: An excess of cosmic ray electrons at energies of 300–800 GeV. Y otro artículo muy interesante en arxiv.org: Status of indirect searches in the PAMELA and Fermi era.

¿Un Ares V tripulado?

sábado, noviembre 22, 2008

Leo en Hyperbola sobre la posibilidad de que la NASA lleve a cabo un estudio para construir un Ares V tripulado. Probablemente se quede en sólo eso, un estudio preliminar más, pero de no ser así estaríamos ante un vuelco en el Programa Constellation. Recordemos que en este programa el "pequeño" cohete Ares I será el encargado de lanzar la nave tripulada Orión y el Ares V, aún no aprobado, deberá lanzar el módulo lunar Altair y la etapa de escape, es decir, cargas no tripuladas.


Lanzamiento del Ares V (NASA).

Hace años que existe una alternativa a este esquema denominada DIRECT que propone la utilización de dos versiones de un sólo lanzador, denominado Júpiter, para misiones a la órbita baja (LEO), a la Luna o incluso a Marte. ¿Podría ser esta la oportunidad de DIRECT? Mucho me temo que no.




Las dos versiones del lanzador DIRECT "Júpiter": la versión lunar (arriba) y LEO (abajo) (Directlauncher).


Posibles versiones del Júpiter (Directlauncher).


Recreación de la nave Orión con carga para la ISS (en este caso el experimento AMS) lanzada por DIRECT (Directlauncher).

10 años de la ISS II (Montaje en imágenes)

viernes, noviembre 21, 2008

Seguimos celebrando los diez años de la ISS. Para ello, nada mejor que ver el montaje de la estación como en una galería de imágenes para darnos una idea de la escala del proyecto:


20 noviembre 1998: lanzamiento de Zaryá.


4 diciembre 1998: acoplamiento de Unity, Nodo 1 (STS-88).


12 julio 2000: lanzamiento de Zvezdá.


11 octubre 2000: segmento Z1 (STS-92).


30 noviembre 2000: paneles solares P6 (STS-97).


7 febrero 2001: acoplamiento del laboratorio Destiny (STS-98).


8 marzo 2001: ESP (STS-102).


19 abril 2001: Canadarm2 (STS-100).


12 julio 2001: esclusa Quest (STS-104).


14 septiembre 2001: módulo Pirs.



8 abril 2002: segmento S0 (STS-110).


7 octubre 2002: segmento S1 (STS-112).




23 noviembre 2002: segmento P1 (STS-113).


9 septiembre 2006: segmentos P3/P4 (STS-115).


9 diciembre 2006: segmento P5 (STS-116).



8 junio 2007: segmentos S3/S4 (STS-117).



23 octubre 2007: Harmony o Nodo 2 (STS-120).


7 febrero 2008: módulo Columbus (STS-122).


11 marzo 2008: Dextre y Japanese Logistics Module (STS-123).


31 mayo 2008: Kibo o JEM-PM (STS-124).

10 años de la ISS

jueves, noviembre 20, 2008

Hoy se cumple una década del proyecto espacial internacional más caro y complejo que ha existido nunca: la Estación Espacial Internacional (ISS). En realidad se cumplen diez años del lanzamiento del primer módulo de la estación, el Zaryá ("amanecer"), antes conocido como FGB (Functional Cargo Block). Zaryá fue construido por la empresa rusa GKNPTs Khrunichev, pero es propiedad de la NASA. Iba a escribir un resumen sobre el origen del proyecto, pero me he dado cuenta que este articulillo que redacté hace unos años sigue siendo válido en líneas generales, así que les remito a él por si alguien tiene interés.

¿Ha sido un éxito este proyecto? Desde un punto tecnológico, la respuesta es un rotundo sí. Tras varios lustros de existencia sobre el papel, muchos dudaban que un proyecto tan complejo y con tantos países implicados pudiese llevarse a cabo. Y, aunque aún quedan dos años para que finalice su construcción, lo cierto es que hasta el momento no ha habido ni un sólo fallo o accidente importante durante el montaje y operación de la estación, lo que constituye un logro sin precedentes (crucemos los dedos). La experiencia acumulada en estos diez años servirá sin duda a la hora de un futuro regreso a la Luna o expediciones tripuladas a Marte. Desde un punto de vista político la respuesta es más compleja: aunque es cierto que se han logrado limar asperezas entre los países participantes, los continuos roces y enfrentamientos entre la NASA y Roskosmos han provocado que sean muchos los que opinen que la cooperación internacional es algo bueno siempre y cuando sea un único país el que lidere el proyecto. Y es que pese al liderazgo económico y político de los EE UU, la dependencia absoluta de Rusia y sus naves Soyuz y Progress ha sido clave para tensar las relaciones entre los socios. Y por último, desde el punto de vista científico todavía prosigue el eterno debate sobre si los resultados científicos justifican el enorme desembolso económico del proyecto, ya que quizás se podrían haber obtenido los mismos resultados con estaciones no habitadas permanentemente o laboratorios más pequeños. El tiempo dirá.










Montaje y lanzamiento del Zaryá (Roskosmos).

Akari, Betelgeuse y las esferas de Dyson

El telescopio espacial infrarrojo AKARI (あかり) ha obtenido esta bonita imagen de Betelgeuse y su onda de choque al moverse por el medio interestelar cual lancha motora de Miami Vice:




La imagen se explica parcialmente a sí misma, pero aquí tenemos un diagrama que clarifica las cosas:



La imagen fue captada por el instrumento FIS (Far-Infrared Surveyor) que, como su nombre indica, observa el universo en infrarrojo lejano, más concretamente en cuatro longitudes de onda: 65, 90, 140 y 160 µm.

Y ya que estamos con AKARI, hace poco que se ha publicado el catálogo de fuentes en infrarrojo basado en el mapa de todo el cielo que ha obtenido este satélite, produciendo estas hermosas estampas:




La imagen superior corresponde al infrarrojo central y la inferior al lejano. En esta última se aprecia claramente el disco de nuestra Galaxia y sus satélites, debido a que en estas longitudes de onda la extinción debida al polvo interestelar es menor. Y ya que estamos con fuentes de infrarrojo me permito enlazar otro tema más como si esto fuera el juego de la oca. A lo que iba. Me pregunto si alguna de esas fuentes podría ser una Esfera de Dyson. Las Esferas de Dyson son, por si alguien no lo sabe, construcciones artificiales que una civilización (muy) avanzada podría ensamblar alrededor de su estrella para aprovechar toda su energía, es decir, que sólo las podría construir una Civilización Tipo II en la escala Kardashev (sí, hay clasificaciones de civilizaciones y todo). Al cubrir la estrella total o parcialmente se bloquearía su emisión en el visible, pero el objeto seguiría emitiendo en infrarrojo (la longitud de onda exacta depende del tamaño de la esfera, el tipo de estrella y el método de construcción).

Un caso límite de la Esfera de Dyson es aquel en el que la estrella está rodeada por un anillo de materia. Este tipo de esfera se denomina Mundo Anillo en referencia a la mítica novela de Larry Niven. El caso es que me entero vía Centauri Dreams de la existencia de un curioso artículo denominado IRAS-based whole-sky upper limit on Dyson Spheres, por Richard A. Carrigan. Al verlo, un enome WTF? cruzó mi mente. Al fin y al cabo, no todos los días se encuentra uno un artículo en arxiv.org sobre supercivilizaciones extraterrestres. Carrigan ha usado la base de datos del venerable telescopio IRAS para buscar espectros de objetos con una temperatura de 100-600 K, que emitirían esencialmente en infrarrojo lejano (5-100 µm aprox.). En teoría, el IRAS podría detectar una Esfera de Dyson alrededor de una estrella tipo solar situada a menos de 300 pársecs. Cierto es que Carrigan no es el primero en hacer algo similar, pero sí que parece que su estudio ha sido más concienzudo. El proceso de selección no es fácil, pues hay muchas estrellas que podrían parecerse a una Esfera Dyson, especialmente protoestrellas con discos protoplanetarios (proplyds) o gigantes rojas en la rama asintótica (AGB) del diagrama H-R. Al final Carrigan obtuvo 17 fuentes candidatas a Esfera, aunque es de suponer que serán objetos estelares naturales, pero quién sabe, a lo mejor nos llevamos una sorpresa en el futuro. Lo cierto es que, curiosamente, la instrumentación de AKARI parece ser más apropiada para la búsqueda de estos objetos que la utilizada por el poderoso Spitzer. Esperaremos impacientes la aparición de nuevos estudios.

Y para acabar el enlace de ideas, si alguien quiere leer una buena novela de ciencia ficción con Esferas de Dyson de por medio, les recomiendo Mundos en el Abismo.


Más info:

20 años del Burán (parte II)

miércoles, noviembre 19, 2008

(continuación de la Parte I)

El 17 de febrero de 1976 el Comité Central del Partido Comunista aprueba en secreto el desarrollo de un "sistema espacial reutilizable" (MKS). Este decreto suele citarse como el comienzo oficial del programa Burán, aunque hay que matizar que en la URSS muchos decretos del Partido quedaban sin efecto si no había una ratificación posterior por parte del gobierno y viceversa. En todo caso desde el primer momento se trató de un megaproyecto interministerial. El Ministerio de Construcción de Maquinaria General (MOM), nombre ambiguo bajo el que se ocultaba el órgano encargado de supervisar el programa espacial y la construcción de misiles, fue el que recibió la tarea de desarrollar el sistema en líneas generales. El Ministerio de Industria Aeronáutica (MAP) llevaría a cabo la tarea de construir el orbitador propiamente dicho y las instalaciones de aterrizaje de la nave. Dentro del MOM, la organización de Glushkó, por entonces ya conocida como NPO Energia, sería el equivalente a un contratista principal en Occidente. NPO Energia debía construir los motores y el lanzador del sistema, además de supervisar su desarrollo general. Para la construcción del orbitador se creó una nueva oficina de diseño: NPO Mólniya. El nombre de MKS, parecido al acrónimo STS de la NASA, sería uno de los muchos nombres que recibiría el proyecto. Puesto que se trataba de un programa secreto, el sistema Burán recibió durante años el bonito código 1K11K25 como única denominación oficial. El orbitador tenía el código 11F35, el cohete Energía sería el 11K25 y el conjunto Energía-Burán sería conocido como 11F36. Además del acrónimo MKS, también se empleó posteriormente URKTS (Sistema de Transporte Espacial Universal) o MRKK (Complejo de Transporte Espacial Reutilizable). El nombre "Burán" empezó a utilizarse a partir de 1975 de manera informal, pero es importante recalcar que se usó para designar a todo el sistema en conjunto, no sólo para el orbitador que voló finalmente en 1988. El cohete 11K25 fue bautizado por Glushkó con el nombre de "Energía" poco antes de su primer vuelo en 1987. Estaba claro que, en plena perestroika, "11K25" no era un nombre muy original para el cohete más potente de la Historia. El hecho de que recibiese el mismo nombre que la oficina de Glushkó pasó desapercibido en Occidente. En esa época poco se sabía de la estructura interna de las oficinas de diseño y su tortuoso papel en el programa espacial soviético.

¿Cómo construir la respuesta al shuttle americano? A Glushkó el desarrollo del sistema Burán le pilló por sorpresa, pues él pensaba utilizar su nueva familia de cohetes RLA para misiones a la Luna o incluso a Marte, no para lanzar un transbordador espacial. Como resultado, hasta 1975 la propuesta de NPO Energia consistía en una nave con forma de cuerpo sustentador colocada encima del RLA-130 denominada MKT-VP (МТК-ВП, Многоразовый корабль с вертикальной посадкой o "nave reutilizable de aterrizaje vertical"). El MKT-VP hubiese permitido a Glushkó desarrollar su querida familia de cohetes sin interferencia con el programa Burán.


El MKT-VP. La forma de cuerpo sustentador recuerda vagamente al Kliper (www.buran.ru).



El MKT-VP encima del cohete RLA-130V, cuyo nombre se debía a que podía poner en órbita 130 toneladas (www.buran.ru).



Aterrizaje del MKT-VP bajo un bosque de paracaídas. Esto es lo que significaba el eufemismo "aterrizaje vertical" (www.buran.ru).

Sin embargo, otras oficinas de diseño y algunos militares consideraban que este vehículo no podría responder adecuadamente a la amenaza del transbordador estadounidense. El principal punto débil del MTK-VP era su escasa capacidad para maniobrar durante la reentrada comparado con el shuttle, precisamente una de las características del sistema americano que más había asustado a la cúpula militar soviética. Como resultado, los militares presionaron para que el Burán fuese lo más parecido posible al shuttle. Puede que no supieran para qué servía exactamente, pero debían tener una nave similar. En un principio se planteó emplear la tecnología adquirida durante el programa Spiral para crear un transbordador basado en este sistema, pero esta propuesta fue rápidamente rechazada por los mismos motivos por los que se descartó el MTK-VP. Curiosamente, el diseño y forma del MTK-VP se filtraron a los servicios de inteligencia occidentales. La inteligencia de EE UU ya conocía la existencia del programa Spiral, así que la suposición más lógica fue pensar que los soviéticos estaban diseñando un Spiral a una escala mayor, suposición reforzada por el diseño del MTK-VP. En muchos libros occidentales de principios de los 80 podemos encontrar recreaciones artísticas del Burán bajo la etiqueta raketoplán ("avión-cohete") con una apariencia a medio camino entre el Spiral y el MTK-VP. Es importante señalar que en esta época los EE UU aún pensaban que el programa Spiral seguía adelante, y es por eso que hasta finales de los 80 se especuló con la posible existencia de dos programas de naves reutilizables soviéticas: el Burán y otro pequeño minitransbordador basado en el Spiral y lanzado por un cohete Zenit que supuestamente se denominaría Uragán.


El Burán basado en el Spiral (www.buran.ru)


Así imaginaba el Pentágono en 1987 el sistema Energía-Burán (Soviet Military Power 1987)

Las pruebas de vehículos orbitales BOR-4 a principios de los 80 parecían confirmar este supuesto. En realidad, los BOR-4 (y BOR-5) se emplearon para probar el escudo térmico cerámico del Burán. Aunque es cierto que su forma estaba basada en el programa Spiral, el programa Uragán sólo existió en la mente de los analistas occidentales. Es posible que el proyecto contemporáneo de la nave Zaryá, que también debía ser lanzada por un Zenit y era parcialmente reutilizable, confundiese a los expertos.


En 1982, esta foto (captada por un Lockheed P-3 Orión australiano) de un BOR-4 (Kosmos-1374) recogido en el Océano Índico recorrió el mundo: ¡la URSS estaba desarrollando un transbordador! (www.buran.ru).

La primera versión del Burán era por tanto una copia del diseño del shuttle, aunque pronto se decidió prescindir de los cohetes de combustible sólido y sustituirlos por propulsores convencionales, ya que por entonces la URSS carecía de la experiencia que tenían los EE UU en fabricar ingenios de combustible sólido, adquirida en la fabricación de misiles intercontinentales. Este primer diseño se denominó OS-120 y desató el nerviosismo de Glushkó, ya que de llevarse a cabo el sistema sólo serviría para lanzar al orbitador. Al igual que la lanzadera norteamericana, el OS-120 debía emplear motores criogénicos de hidrógeno y oxígeno líquidos. Aunque Glushkó había pensado en el queroseno y oxígeno líquido como la combinación ideal para su RLA, el uso de hidrógeno líquido implicaba un salto cuántico en la tecnología soviética de motores. Parecía que no había sitio para la familia RLA, así que en 1976 Glushkó presionó para un cambio de diseño, denominado OK-92. Este vehículo, aún siendo similar en general al shuttle, ya incorporaba una serie de características que lo diferenciaban notablemente. Por un lado, los motores principales (RD-0120) estaban montados en la base del cohete, no instalados en el orbitador como en el shuttle. Este requisito permitía, como Glushkó deseaba, que el cohete pudiese ser utilizado para otras cargas distintas del transbordador, eso sí, montadas lateralmente. Además, los motores principales no necesitaban ser reutilizados, lo que facilitaba su desarrollo y aligeraba el orbitador, mejorando sus características aerodinámicas.


Motores RD-0120 (www.buran.ru).

Aparte de los motores principales, la OK-92 incorporaba otra diferencia notable con el shuttle: llevaba dos turborreactores que le habrían permitido maniobrar en la atmósfera. En un primer momento la NASA pensó equipar el shuttle con motores similares, pero pronto descartó la idea por motivos de peso. Sin embargo, los ingenieros soviéticos consideraban que la apuesta norteamericana era demasiado arriesgada y no dejaba margen para el error. Hasta bien entrada la fase de diseño no se decidió cancelar el empleo de reactores, e incluso se mantuvo en todo momento como una opción en las futuras mejoras del vehículo.


El OK-92 con el Energía. Se aprecian las góndolas con los turborreactores en la cola (www.buran.ru).


El cohete Energía (www.buran.ru).


Evolución del diseño del Burán: de izqda. a dcha., el OS-120, OK-92 y el diseño final (www.buran.ru).

En 1978 se congeló por fin el diseño de la nave, ofreciendo el aspecto que nos es familiar. Los militares tenían su copia del transbordador norteamericano y Glushkó su cohete gigante: todos estaban contentos. No obstante, queda por resolver el misterio de la copia. Aunque hemos visto que en un primer momento se pensó en realizar un sistema similar en todos los aspectos al shuttle, las presiones políticas, burocráticas y tecnológicas conspiraron para que el sistema presentase finalmente una serie de diferencias significativas. Sin embargo, lo cierto es que, salvando el detalle de la ausencia de los motores principales, el orbitador en sí era una verdadera réplica de la lanzadera de la NASA. Tras el vuelo inaugural, las autoridades soviéticas respondieron que el diseño era similar "porque las leyes de la aerodinámica no dejaban mucho margen". Obviamente, como hemos visto, esto era mentira, pues el Burán fue construido a imagen y semejanza del shuttle, pero aún así resulta difícil explicar que fuese exactamente idéntico. Una copia exterior es comprensible, ya que la URSS deseaba una nave con las mismas características aerodinámicas. Pero eso no explica la similitud de la distribución interior. Y es que como decía un ingeniero de la NASA, "hasta han colocado la escotilla en el mismo lado". Y no sólo la escotilla: la forma y disposición de ventanas, la distribución de la cubierta de vuelo, etc., todo se había construido imitando al shuttle hasta el último detalle. Es posible que NPO Mólniya, una organización nueva en el panorama aeroespacial soviético, optase por lo seguro y decidiese copiar todo el diseño del orbitador para evitar problemas con la cúpula política y militar del programa, al fin y al cabo, la directiva de Mólniya podía pensar que "si ellos quieren un transbordador similar al shuttle, eso es lo que tendrán". También es posible que el recuerdo del fracasado programa lunar pesase a la hora de tomar estas decisiones, ya que en su momento, NPO Energia recibió muchas críticas por no utilizar un esquema de alunizaje similar al Apolo y empecinarse con el malogrado sistema N1/L3. En todo caso, se trata de uno de los puntos oscuros de la historia de la conquista espacial que aún requiere una explicación satisfactoria. Es importante señalar una vez más que el proceso de "copia" no implicaba necesariamente un ahorro económico o de desarrollo, pues los ingenieros debían diseñar independientemente los sistemas del vehículo utilizando la tecnología soviética de la época. De hecho, es posible que la copia de algunos sistemas acarrease más problemas técnicos y presupuestarios que ventajas.


Recreación del Burán y el shuttle juntos (www.buran.ru).

El orbitador terminó por lo tanto siendo una réplica del transbordador americano, pero aún así incorporaba algunas diferencias. La más importante fue la elección de oxígeno líquido y queroseno (sintin) para el sistema de maniobra orbital (el shuttle emplea la combinación más tradicional de hidracina y tetróxido de nitrógeno). No es una diferencia menor, pues fue la primera y única vez que una nave tripulada no utilizó propergoles hipergólicos para los motores de maniobra. Otra diferencia notable era la situación del tren de aterrizaje delantero, instalado detrás del compartimento de la cabina, mientras que en el shuttle está justo en el morro del aparato. Además, el Burán podía permanecer más tiempo en órbita y llevar a cabo misiones sin tripulación.



Configuración final del sistema Energía-Burán (www.buran.ru).

El Burán marcó la culminación de la época de oro de las naves reutilizables. Todos los países con programa espacial aspiraban a tener una. Francia y la ESA querían el Hermes, Japón tenía su proyecto HOPE e incluso China flirteó con la idea de desarrollar un minitransbordador antes de decidirse por la construcción de las cápsulas Shenzhou. Paradójicamente, cuando el Burán despegó en 1988 el accidente del Challenger ya había puesto fin a los sueños de la NASA de abaratar los costes de acceso al espacio con esta nave y el Pentágono había renunciado a su uso como vehículo militar. Aunque la propuesta SDI (o Star Wars) de Reagan de principios de los 80 parecía darle la razón a la cúpula militar soviética respecto a la utilización militar del transbordador, pronto llegó Gorbachov con su perestroika. En la nueva URSS no había sitio para aventuras militares tan costosas, por lo que la justificación del programa Burán estaba en entredicho.

En un principio se pensó usar el sistema para construir la estación Mir 2 (o Mir 1.5), pero pronto estos planes se retrasaron debido a la crisis económica que asolaba el país. Tras la fragmentación de la URSS, Rusia simplemente no podía permitirse el lujo de mantener este sistema desarrollado con el esfuerzo conjunto de miles de empresas, muchas de ellas ahora situadas en países extranjeros. Curiosamente, el éxito de la estación Mir y la clásica combinación de naves Soyuz y Progress no dejó hueco para el Burán: sencillamente ya no era necesario. El Energía y el Burán quedaron relegados al interior de los hangares de Baikonur, pero, por si este final no fuese lo suficientemente triste, en mayo de 2002 el techo del edificio MIK-112 se derrumbó por falta de mantenimiento, matando a siete personas y destruyendo la primera nave reutilizable soviética.


El triste fin del Burán original...(www.buran.ru).

El lanzamiento del Burán fue una hazaña tecnológica que honra a los miles de hombres y mujeres que trabajaron en este proyecto. Muchos decían que era imposible, que el desafío tecnológico era demasiado grande, que no se podía hacer. Y sin embargo, el 15 de noviembre de 1988, el Burán despegó hacia la Historia.


Referencias:

El océano de Marte, los planetas y la ciencia

martes, noviembre 18, 2008

En ciencia es muy complicado poder distinguir entre un descubrimiento realmente importante y otro trivial. Desgraciadamente, los artículos científicos no nos sirven de referencia, pues son todos tremendamente uniformes y poco dados a destacar la importancia relativa del descubrimiento a tratar. Esto provoca que los medios de comunicación, sin referencias adecuadas y buscando siempre la máxima audiencia, eleven hasta las cotas más altas determinados descubrimientos científicos que, aunque muy importantes, realmente no revolucionan el campo en el que se han realizado. Por ejemplo, ¿cuántas veces hemos oído hablar del agua en Marte o las supertierras, por poner dos ejemplos de temas astronómicos populares?.

Toda esta introducción me sirve como reflexión ante dos noticias que han recibido y están recibiendo mucha atención por parte del público. La primera fue el anuncio la semana pasada de la detección de planetas mediante métodos visuales por dos equipos de astrónomos (un equipo empleó el Hubble y otro los telescopios Keck II y Gemini Norte). El descubrimiento es importante y apasionante, sin duda, pero quizás no en los términos que se dan a entender en la prensa, por varios motivos que valdría la pena puntualizar.

Leyendo las noticias, parece que se ha descubierto un nuevo "sistema solar", ¿es esto cierto?. Si por "sistema solar" entendemos un sistema planetario más o menos similar al nuestro, la respuesta es un rotundo no. Tanto el sistema de tres planetas de la estrella HR 8799 detectado por el telescopio Gemini como el planeta de Fomalhaut, son planetas en formación. Es por esto precisamente que han podido ser detectados. La detección visual de planetas es una tarea tan complicada debido a que la luminosidad de la estrella oculta el brillo del planeta, aunque se empleen coronógrafos. Además, la escasa distancia entre ambos cuerpos hace necesarias unas resoluciones espaciales muy altas difíciles de conseguir con telescopios terrestres e incluso espaciales. Por eso, la mayor parte de planetas detectados hasta la fecha lo han sido mediante métodos indirectos (tránsito, microlente o velocidad radial). Los astrónomos embarcados en la búsqueda de planetas de forma visual emplean varios trucos: primero, observar en el infrarrojo cercano, ya que en estas longitudes de onda la diferencia entre el brillo del astro y el planeta disminuye. Y segundo, buscar planetas que orbiten muy lejos de su estrella, evitando la necesidad de altísimas resoluciones espaciales imposibles de alcanzar con los equipos actuales. Aún así, estamos ante una tarea hercúlea, por lo que los buscadores de planetas de forma directa han añadido una nueva estrategia: observar estrellas blanco azuladas muy jóvenes. En principio esto no parece una buena idea: las estrellas de este tipo espectral son más masivas y brillantes que el Sol, lo que dificulta aún más la detección debido a la mayor diferencia de luminosidad entre cuerpos. Sin embargo, en los últimos años varias de estas estrellas, en especial Fomalhaut, han mostrado evidencias de poseer discos de acreción gigantes, lo que podría ser un indicio de la formación de planetas. Además, los planetas gigantes en formación emiten intensamente en infrarrojo, disminuyendo aún más por tanto la diferencia de luminosidad estrella-planeta y facilitando su detección. Con esta nueva estrategia, varios equipos llevan años observando estrellas de tipo espectral A, a ver si detectaban algo, como finalmente ha ocurrido.

El caso del planeta de Fomalhaut descubierto por el telescopio espacial Hubble es distinto porque se ha podido ver en longitudes de ondas visuales, no en infrarrojo como en el caso del sistema de HR 8799. Esto ha permitido a la NASA anunciar a bombo y platillo que se trata del primer planeta detectado visualmente. No obstante, este punto también debería matizarse. Que Fomalhaut b sea visible implica que debe estar rodeado de un disco de materia (probablemente un disco de acreción propio) que refleje la luz de su estrella y aumente su firma óptica. Sin este disco, el planeta sería invisible para el Hubble, así que sería más honesto decir que se ha detectado visualmente por primera vez el disco de acreción de un planeta gigante en formación, pero claro, el titular queda más largo y menos contundente. En realidad, la principal importancia del descubrimiento de los planetas de HR 8799 y Fomalhaut es el aspecto técnico. En el caso de HR 8799, los investigadores han logrado la hazaña de resolver visualmente estos planetas usando óptica adaptativa, lo cual es un logro impresionante. Podemos extraer como conclusión preliminar que los planetas gigantes se forman en este tipo de estrellas con relativa frecuencia bastante lejos, como se sospechaba (a mayor masa estelar, mayor disco de acreción y mayor probabilidad de una formación lejana), lo que seguramente propiciará futuras detecciones similares.


Recreación del disco de materia alrededor de Fomalhaut b (NASA).

Por último, merece la pena una reflexión sobre la poca memoria que parecemos tener todos con este tipo de noticias, ya que, ¿alguien se acuerda de 2M1207 b? Porque se trató del primer planeta detectado de forma visual en 2004...pero claro, orbita alrededor de una enana marrón, así que como no sabemos si llamarlo planeta o satélite, nos olvidamos de él. De hecho, además de 2M1207 b se han detectado otros cinco cuerpos de forma directa, aunque se trata de enanas marrones, no de planetas.


Nadie se acuerda del pobre 2M1207 b (ESO).

El otro descubrimiento al que hace referencia el título del post aparece en un reciente artículo sobre nuevas evidencias de la existencia de un océano en Marte en tiempos pasados. El tema de los océanos primigenios (o no tanto) marcianos es uno de los temas recurrentes relacionados con la exploración del planeta rojo debido a que se trata de un asunto muy interesante. En esta ocasión, y según la nota de prensa, un equipo de investigadores ha utilizado los datos de la sonda Mars Odyssey para llegar a la conclusión de que un océano cubrió un tercio de la superficie del Marte antiguo. Naturalmente, con un titular semejante, toda la red no ha tardado en hacerse eco de este hallazgo. Sin embargo, vayamos por partes. Por un lado, y hasta donde yo sé, no se trata de datos nuevos, sino de interpretaciones nuevas de datos antiguos, lo cual en principio no resta importancia a la noticia, pero pone de manifiesto que no estamos ante un descubrimiento simple y claro, sino que se trata de una interpretación de datos complejos, y como tal, susceptible de ser modificada. Por otro lado, si uno lee detalladamente el artículo se da cuenta de que el núcleo de la argumentación se basa en la detección de potasio, torio y hierro en las planicies del norte de Marte. Según el equipo de investigadores, estos elementos parecen estar distribuidos en una fina capa por toda la zona de Vastitas Borealis (donde se supone que existió el océano), mientras que en el hemisferio sur no se encuentra esta distribución homogénea. Conclusión: las lluvias y/o torrentes de agua (o hielo) arrastraron estos elementos desde el hemisferio sur al norte, los cuales se depositaron en un fino estrato en el Océano Borealis. ¿Prueba concluyente? Hombre, pues yo creo que ni de lejos. Afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias, y las que publica este estudio distan mucho de serlo. No soy astrogeólogo, pero me puedo imaginar fácilmente un origen local de las rocas (vulcanismo) en las que se han detectado estos elementos, evitando la necesidad de invocar fenómenos complejos de erosión y transporte. Cuidado, no digo que no haya sido el caso, sólo que se trata de un "descubrimiento" muy ambiguo y muy difícil de comprobar. Tampoco creo que los autores del estudio esperasen tanta fama, pero es lo que tiene cuando se ponen en la misma frase las palabras "Marte" y "océano". Naturalmente, el artículo original no es nada sensacionalista, lo es en todo caso la nota de prensa.

El tratamiento mediático de ambas noticias debería servirnos de ejemplo de lo difícil que es transmitir la importancia de los descubrimientos científicos sin perder de vista el contexto.

Modelo del Sistema Solar

lunes, noviembre 17, 2008

Para los que quieran ver un modelo online del Sistema Solar, nada mejor que esta página, que, entre otras cosas, nos permite visualizar la miriada de satélites que poseen los planetas gigantes. Ideal para perder el tiempo un ratito.


¿El sistema solar? Lo parece, pero son los satélites de Júpiter.

The Black Hole

Nada mejor para empezar la semana que este vídeo de un misterioso agujero negro (más bien es una especie de agujero de gusano...):



(Vía El Sofista)

20 años del Burán (parte I)

sábado, noviembre 15, 2008

El 15 de noviembre de 1988 no fue un día corriente para el piloto Magomed Tolboyev. Ese día, Magomed despegó a los mandos de un MiG-25 SOTN junto con el cámara Serguéi Zhadovsky con una misión muy especial: filmar desde el aire el lanzamiento del primer transbordador espacial soviético, el Burán. Probablemente el interés de Magomed en el lanzamiento era muy superior al de la mayoría de los miles de trabajadores que habían colaborado en el proyecto espacial más complejo de la historia de la URSS. Porque si todo se desarrollaba según lo previsto, Magomed tenía muchas posibilidades de formar parte de la tripulación del primer vuelo tripulado del transbordador soviético.


El MiG-25 SOTN (www.buran.ru).

Mientras Magomed pilotaba su avión, el Burán esperaba en la rampa de lanzamiento 37 del Área 110, situada en el cosmódromo de Baikonur, a lomos del cohete más potente y avanzado construido por la Humanidad: el Energía. El monstruo incorporaba ocho motores: cuatro RD-0120 y cuatro RD-170. Los RD-0120 eran los primeros motores soviéticos potentes que empleaban hidrógeno y oxígeno líquidos. Los RD-170, pese a usar la combinación más convencional de queroseno y oxígeno líquido, no se quedaban a la zaga, pues estaban considerados los motores cohete más potentes de la historia.


Esperando en la rampa (www.buran.ru).

Esa mañana, 9,9 segundos antes del lanzamiento, los cuatro motores RD-0120 de la etapa central se pusieron en funcionamiento. 5,3 segundos después les siguieron los cuatro RD-170 de la primera etapa. Por fin, exactamente a las seis de la mañana hora de Moscú, el Burán, haciendo honor a su nombre ("tormenta de nieve" en ruso), despegó en medio de fuertes vientos con rachas de hasta 20 m/s, cuando los criterios de seguridad no aconsejaban el despegue por encima de los 15 m/s.


Los motores de "la bestia" (www.buran.ru).


Recreación del lanzamiento (www.buran.ru).

Fueron momentos muy tensos para Magomed y los miles de ingenieros, técnicos, científicos, políticos y cosmonautas que habían participado en el proyecto. El Energía sólo había realizado un vuelo previo en 1987 y nadie podía olvidar que en esta ocasión la rampa de lanzamiento era la misma desde donde se había lanzado el cohete lunar N1. El N1 había despegado en cuatro ocasiones. Todas fueron un fracaso. Finalmente, Magomed y Zhadovsky pudieron ver el impresionante cohete emerger de la baja capa de nubes que cubría el cosmódromo. La excitación del piloto era evidente en su voz mientras transmitía los momentos críticos del lanzamiento. Ocho minutos y 2,8 segundos después, el Burán se separaba de la etapa central del cohete y encendía sus propios motores para situarse en órbita. Pero sería una misión corta, pues 2 horas, 20 minutos y 7 segundos después del lanzamiento, mientras sobrevolaba el Pacífico sur, el transbordador realizó otra ignición de sus motores para regresar a la Tierra. Durante la reentrada se perdió como era habitual la comunicación con el vehículo debido al plasma que rodeaba la nave. Sólo que esta vez la incomunicación duro tres veces más que durante el regreso de una Soyuz, ya que al ser una nave con alas, la maniobra de reentrada era mucho más suave y lenta debido a la sustentación del vehículo. A medida que el transbordador se acercaba a la pista de aterrizaje de Yubileyniy la ansiedad crecía en todos los miembros de la misión. De poco serviría el éxito del lanzamiento si la nave se estrellaba al aterrizar. Durante unos segundos, el pánico recorrió la sala de control cuando los ordenadores del Burán decidieron actuar por su cuenta y eligieron una senda de aproximación distinta a la planeada. Se llegó incluso a considerar activar el sistema de autodestrucción que incorporaba el vehículo. Posteriormente se averiguó que la elección de los ordenadores había sido correcta debido al fuerte viento cruzado que existía en ese momento.


Recreación del regreso del Burán (www.buran.ru).

Una vez más, Magomed y su cámara despegaron para interceptar al Burán, tarea dificultada por el imprevisto cambio de rumbo de la nave. Sin embargo, todo fue según lo planeado y el Burán aterrizó a 263 km/h a las 6:24:42 GMT, un segundo antes de lo previsto. Tras detenerse, y pese al fuerte viento, el tren delantero sólo se había desviado tres metros del eje central de la pista. Por primera vez una nave espacial reutilizable había despegado y aterrizado de forma totalmente automática.


El Burán tras su exitosa misión. Detrás, el MiG 25 de Tolboyev (www.buran.ru).

La hazaña tecnológica impresionó al mundo. Ciertamente, la NASA llevaba lanzando transbordadores espaciales desde 1981, pero nunca había logrado una proeza semejante. Por si fuera poco, unos pocos años antes, los servicios de inteligencia estadounidenses negaban la posibilidad de que la URSS desarrollase un sistema similar al shuttle. La Unión Soviética no disponía de la tecnología necesaria para construir motores criogénicos como los SSME, un escudo térmico cerámico o sistemas de navegación avanzados. Todo lo más, quizás podían aspirar a construir minitransbordadores o naves más rudimentarias que el fabuloso shuttle. Por eso, cuando a mediados de los 80 se conocieron las características del cohete Energía y sus motores, muchos expertos de la administración Reagan no daban crédito a semejante progreso tecnológico. Paradójicamente, la opinión pública occidental no pareció tan impresionada ante el nuevo juguete espacial: el enorme parecido del Burán con el transbordador de la NASA provocó que muchos medios de comunicación tildasen a la nave de "copia" de la lanzadera. Obviamente, y pese sus similitudes, el Burán no era una mera "copia" del transbordador. Si fuera tan fácil copiar algo tan complejo como una nave espacial, los gobiernos del mundo no tendrían más que limitarse a imitar las tecnologías avanzadas de otros países y construir bombarderos B-2 o superordenadores a placer.

Lo cierto es que el Burán fue el resultado de quince años de un esfuerzo sin precedentes en la historia de la URSS que consumió la mayor parte de recursos del programa espacial soviético. No es sorprendente que los analistas occidentales se maravillasen por la tecnología del sistema Energía-Burán: el "verdadero" programa espacial tripulado soviético, compuesto por las estaciones Salyut y las naves Soyuz y Progress, no era más que la punta del iceberg del esfuerzo aeroespacial de la URSS. Pese a todo, cuando los medios occidentales denominaron al Burán "copia", no iban totalmente desencaminados y averiguar por qué el Burán terminó por ser idéntico al transbordador norteamericano nos introduce en uno de los episodios más apasionantes de la historia de la astronáutica.

El origen del programa Energía-Burán podemos buscarlo en 1974, cuando el ambicioso Valentín Glushkó fue nombrado jefe de la antigua oficina de diseño TsKBEM, conocida actualmente como RKK Energía. Glushkó quería sustituir el malogrado cohete N1 por un nuevo proyecto: la familia de lanzadores gigantes RLA. Con los RLA, Glushkó planeaba lanzar misiones a la Luna y gigantescas estaciones espaciales. Sin embargo, al otro lado del Atlántico, tuvo lugar un acontecimiento que terminaría por alterar los ambiciosos planes de Glushkó,cuando la NASA decidió abandonar el programa Apolo y construir el transbordador espacial.


Valentín Glushkó.

El shuttle prometía ser revolucionario, ya que, al ser reutilizable, podría abaratar los costes de acceso al espacio, convirtiendo en realidad los sueños más audaces. Pero había un problema: el gobierno de los EE UU no quería invertir unas sumas de dinero tan inmensas en tiempos de crisis. Forzada por la realidad, la NASA tomó una decisión que sería nefasta: el transbordador sustituiría a todos los cohetes convencionales de Estados Unidos. De este modo, se creaba una demanda de misiones que pudiese rentabilizar el sistema. Además, el Departamento de Defensa decidió colaborar en el proyecto a cambio de modificar el diseño del vehículo. La lanzadera, pensada en un primer momento con alas rectas para tener una buena aerodinámica subsónica, debería ahora incorporar alas en delta y un escudo térmico distinto. Los militares querían que el shuttle pudiese ser utilizado en misiones militares desde la base de Vandenberg para lanzar o reparar satélites espías en órbitas polares. Este requisito implicaba que el transbordador debía tener grandes alas para realizar maniobras hipersónicas en la alta atmósfera y cambiar de plano orbital para poder regresar así a Vandenberg tras sólo una órbita si era necesario.


El Burán en el hangar MIK-112 de Baikonur (www.buran.ru).

Sin embargo, la participación de los militares estadounidenses en el proyecto del transbordador encendió todas las alarmas en la cúpula militar soviética. ¿Qué misión militar secreta podía tener esta misteriosa y novedosa nave? Los analistas rusos estaban desconcertados. La NASA pretendía usar el transbordador para llevar a cabo decenas de misiones al año, cuando en realidad, según sus datos, no existía una demanda de lanzamientos tan alta. Además, la capacidad de retornar carga desde el espacio fue rápidamente considerada como algo imposible de rentabilizar económicamente. La conclusión de la paranoica cúpula soviética no podía ser otra: la NASA mentía y la verdadera misión del transbordador sólo podía ser militar, pero, ¿cuál?. Los militares soviéticos pronto encontraron una posible aplicación de la nueva nave: llevar a cabo un primer ataque nuclear por sorpresa sobre Moscú y Leningrado antes de un lanzamiento masivo de misiles. Efectivamente, si el transbordador era lanzado desde Vandenberg podía acercarse al núcleo de la URSS desde una órbita inesperada y realizar maniobras hipersónicas para poder lanzar cabezas nucleares sin tiempo de que las defensas soviéticas reaccionasen. Los militares soviéticos se acordaron inmediatamente de su malogrado sistema FOBS, de características parecidas, y entraron en pánico. Había que diseñar un vehículo similar a toda costa.

Pero los científicos e ingenieros soviéticos no estaban de acuerdo. Consideraban que la lanzadera era ineficiente como resultado de intentar cumplir al mismo tiempo varios requisitos de diseño contradictorios. Mejor sería construir un minitransbordador como el Spiral u otra nave no reutilizable. Además, pensaban que la tecnología soviética de la época no podía desarrollar una máquina de las mismas características. Al final, la presión de la cúpula militar, en especial debido a la insistencia del superministro Dmitri Ustinov, prevaleció y se decidió seguir adelante con la construcción del Burán.


Dmitri Ustinov.

(II Parte)

STS-126 Endeavour

viernes, noviembre 14, 2008

Ya ha partido el Endeavour en la misión STS-126 (ULF-2) rumbo a la ISS. El objetivo principal es mandar equipamiento a la estación a bordo del módulo de fabricación italiana MPLM Leonardo. En el cargamento de Leonardo se encuentran varios sistemas que harán la vida más fácil a bordo de la ISS y prepararán la estación para una tripulación permanente de seis personas a partir de mayo del año que viene. De entre estos sistemas destacan el WRS (Water Recovery System), que, distribuido en dos armarios o racks (WRS-1 y WRS-2) que serán colocados en el laboratorio Destiny, permitirán obtener agua potable a partir de la orina y otros residuos líquidos. Una vez que la tripulación permanente alcance las seis personas, este sistema garantizará el ahorro de 7,5 toneladas de agua al año, una suma impresionante si tenemos en cuenta el coste de mandar algo al espacio. El WRS será usado junto con el sistema generador de oxígeno OGS (Oxygen Generator System, situado también en el módulo Destiny) y los sistemas rusos Elektrón. OGS probará una novedosa técnica para aprovechar la hidrólisis del agua no sólo para generar oxígeno, sino para eliminar al mismo tiempo dióxido de carbono, transformándolo en metano y agua al combinarlo con hidrógeno.


Detalle del WRS (NASA).

Además del WRS, el Endeavour entregará el segundo retrete de la estación, que recibe el aséptico nombre de WHS (Waste and Hygiene Compartment), y será instalado en el Destiny. WHS aliviará, nunca mejor dicho, la dependencia de la ISS con respecto al baño ruso del módulo Zvezdá y que se ha averiado en varias ocasiones. Aunque el asunto de los retretes causa mucha risa entre el público, supongo porque el humor escatológico da mucho juego, sin ellos es imposible mantener la ISS habitada permanentemente, así que el asunto no es una broma. Otro añadido importante serán dos racks-camarotes que se instalarán en el módulo Harmony, ampliando así el número de dormitorios de la estación de tres a cinco.


Interior de un rack-camarote (NASA).

A bordo del Endeavour viaja también el nuevo miembro de la Expedición 18, Sandra Magnus, que se permanecerá en la ISS. A cambio, el transbordador traerá de vuelta a Greg Chamitoff. Además, la tripulación realizará cuatro actividades extravehiculares (EVAs) para, entre otras cosas, reparar las juntas de los paneles solares de estribor (SARJ), que han dado problemas por falta de lubricante en los últimos años.


Lift-off!! (NASA).


Momento de la separación del ET. Para documentar este delicado momento en la oscuridad, por primera vez las cámaras incorporaban flash (NASA).


La Expedición 18 observa el lanzamiento dentro de la ISS (NASA).





Más info:

El impacto de MIP

El pequeño subsatélite de la sonda lunar india Chandrayaan-1, MIP (Moon Impact Probe), ha chocado contra la superficie lunar. MIP se separó de la sonda 25 minutos antes del impacto, que tuvo lugar en el interior del cráter Shackleton, situado en el polo sur de nuestro satélite. La pequeña subsonda de 35 kg transmitió imágenes hasta el momento de la colisión:






Actualmente hay tres sondas asiáticas orbitando la Luna: Chang'e (China), Kaguya (Japón) y Chandrayaan (India).

Alucinante MSL

Me ha impresionado ver estas imágenes del Mars Science Laboratory (MSL) en el momento de la unión con su etapa de descenso por primera vez:






El MSL será la sonda más pesada y compleja enviada jamás a la superficie de Marte, por lo que emplea un novedoso sistema, denominado sky crane, para depositar al vehículo en la superficie. Este sistema permite maximizar la masa útil de la sonda, ya que las ruedas del rover funcionan al mismo tiempo como tren de aterrizaje. A cambio, este método de aterrizaje es más complejo y arriesgado. Ya queda menos de un año para el lanzamiento...


Comparación de los rovers marcianos: de dcha. a izqda., MSL, Sojourner y MER (JPL/NASA).





Esquema del funcionamiento de la Sky Crane (JPL/NASA).


Con 4,6 metros de diámetro, el escudo térmico del MSL será el mayor enviado a Marte (el escudo de las Viking medía 3,5 m y el de los MER y Pathfinder 2,65 m) (JPL/NASA).

Para aquellos que aún no lo tengan claro, nada mejor que esta animación de la entrada atmosférica y aterrizaje del MSL:

Planetas y más planetas

Bueno, no podía dejar de comentar la noticia que recorre la red de forma casi viral: hoy, no uno, sino tres observatorios han anunciado la detección de planetas de forma directa. Por un lado, el todopoderoso Hubble ha descubierto un planeta de tres veces la masa de Júpiter alrededor de la conocida estrella Fomalhaut (una joven estrella blanco-azulada de tipo espectral A3 a "sólo" 25 años luz de la Tierra). Desde que sabemos que esta estrella posee el disco protoplanetario más masivo que el de cualquier otro astro situado a menos de 300 años luz de la Tierra, Fomalhaut se ha convertido en un objetivo de los cazadores de planetas. Las imágenes obtenidas por el Hubble de hace unos años revelaban una zona del disco más densa con un perfil interior muy definido, indicación de la presencia de un planeta ahora detectado.

Por otro lado, un equipo de investigadores del telescopio Gemini Norte ha confirmado la detección de tres planetas girando en torno a la estrella HR 8799 (otra joven gigante de tipo A5 situada en Pegaso a 130 años luz), dos de ellos de diez veces la masa de Júpiter y otro de siete veces. Este último descubrimiento es sin duda revolucionario: todo un Sistema Solar descubierto de golpe y visualmente (bueno, en el infrarrojo cercano). Los planetas se encuentran a una distancia importante de la estrella: 24, 38 y 68 UA (Saturno, Urano y Neptuno están a 10, 20 y 30 UA respectivamente). Estas grandes distancias son normales teniendo en cuenta el método de detección, pues la observación visual directa favorece el descubrimiento de planetas gigantes recién formados que orbitan su estrella a gran distancia. El equipo del Gemini empleó técnicas de óptica adaptativa para alcanzar la tremenda resolución necesaria para la detección de estos planetas y compararon sus datos con observaciones realizadas en 2004 por el vecino telescopio Keck II. De este modo, se aseguraron que los presuntos planetas se habían desplazado alrededor de su estrella y no se trataba de astros de fondo.


El sistema de HR 8799.


Un planeta alrededor de Fomalhaut (ventana inferior): el anillo que se aprecia alrededor de la estrella es un disco de formación protoplanetario equivalente quizás a nuestro Cinturón de Kuiper. El interior del anillo tiene un borde muy definido, una indicación de la existencia de un planeta que "barre" los restos del anillo y cuya existencia acaba de ser confirmada.


Más info:

Más cerca de Mars 500

Roskosmos ha comunicado que los ocho candidatos de la ESA seleccionados para participar en el experimento de simulación Mars-500 ya están en Moscú. De estos ocho candidatos saldrán dos miembros de la tripulación que se sumarán a cuatro rusos para comenzar la primera experiencia preliminar, de 105 días de duración, a partir de marzo del año que viene. La experiencia Mars 500 propiamente dicha, de 520 días de duración, tendrá lugar a finales de 2009. En un principio, la misión de ensayo de 105 días debía haber tenido lugar este año, pero se ha retrasado por varias circunstancias.

Homenaje a Phoenix

miércoles, noviembre 12, 2008

Para despedirnos de Phoenix, nada mejor que un pequeño homenaje a la pequeña sonda marciana en forma de vídeo donde se resumen las principales contribuciones de la misión:

La resurrección del GLONASS

En octubre de 1982 era lanzado el primer satélite GLONASS, la respuesta soviética al sistema de navegación estadounidense GPS. La Guerra Fría estaba en pleno apogeo y los satélites de posicionamiento fueron desarrollados como un elemento clave para las fuerzas nucleares de ambas potencias, especialmente para los misiles móviles terrestres o basados en submarinos. Desde que en 1978 los EE UU lanzaron el primer satélite de la constelación GPS, la URSS realizó un esfuerzo impresionante para ponerse al nivel de su enemigo. La constelación de satélites GPS se completó finalmente en 1994, pero para entonces la URSS ya había dejado de existir. Por su parte, Rusia heredó el sistema GLONASS y finalizó la constelación de 24 satélites en 1995. En ese momento ya estaba claro que, además de guiar cabezas nucleares, los sistemas de posicionamiento global podían servir para un sinfín de aplicaciones civiles que empezaron a transformar la sociedad moderna, por lo que en 1999 se abrió el sistema GLONASS para uso civil, siguiendo el ejemplo del GPS.


La constelación GLONASS (NPO PM).

No obstante, la tremenda crisis económica que asoló Rusia a finales de los noventa impidió el mantenimiento del sistema GLONASS. Los primeros satélites tenían una vida media de tan sólo tres años, muy inferior a la de sus homólogos norteamericanos, por lo que, sin nuevos lanzamientos, la operatividad del sistema decayó rápidamente a medida que los satélites dejaban de funcionar. En 2002 sólo permanecían operativos ocho satélites, provocando que la efectividad del sistema fuese prácticamente nula. Pese a que el gobierno ruso se comprometió en 2001 a reconstruir el sistema, muchos pensaban que GLONASS desaparecería hasta no ser más que un recuerdo del pasado. Sin embargo, se equivocaban.

La recuperación de la economía rusa ha permitido que los planes gubernamentales se hagan realidad y los lanzamientos se han ido sucediendo año tras año. Además, en 2001 se introdujo el nuevo modelo de satélite Uragán-M (GLONASS-M, 14F113), con una vida media de siete años (aún así, todavía inferior a la vida media de más de diez años que tienen los NAVSTAR-GPS), lo que ha permitido reducir el ritmo de lanzamientos. GLONASS se ha convertido en una prioridad para el gobierno ruso actual, pero, aunque las aplicaciones civiles son inmensas, a nadie se le escapa que el uso del sistema GPS por parte de las administraciones rusas sería más barato que desarrollar un sistema de navegación independiente como es el GLONASS. Incluso se podría haber optado por una solución intermedia como el QZSS japonés. En realidad, Rusia necesita al sistema GLONASS para asegurar su independencia estratégica. Y no estamos hablando solamente de guiar las cabezas nucleares de los Tópol-M, sino de la independencia a la hora de llevar a cabo operaciones militares como las del pasado agosto durante el conflicto con Georgia.



Preparación de un satélite Uragán-M (NPO PM).


Satélite Uragán-M (NPO PM).

Los satélites GLONASS son fabricados por la compañía NPO PM Reshetnyov ("Mecánica Aplicada") de Krasnoyarsk. Esta empresa tiene su origen en la oficina de diseño OKB-10 fundada por Mikhail Reshetnyov en 1961, a instancias de Serguéi Korolyov, y ha sido la encargada de construir muchos de los satélites de comunicaciones más importantes del programa espacial soviético y ruso, como es el caso de los Mólniya, Potok, Gonyets, Luch, Ekspress, Ekrán, Raduga o el antecesor de los GLONASS, el sistema Tsikada.

Actualmente hay 17 satélites GLONASS en órbita (tres Uragán y catorce Uragán-M) y se planea lanzar tres mas antes de fin de año. Los satélites GLONASS-M son lanzados de tres en tres desde Baikonur gracias al cohete Protón-M. Con 18 aparatos en servicio el sistema alcanzará la cobertura de la práctica totalidad del territorio de la federación rusa, aunque se necesitan 24 satélites en servicio (21 operativos y tres de reserva) en tres planos orbitales para que el sistema tenga la máxima capacidad posible (100 m de precisión para la señal civil y 10-20 m para uso militar, mejorables con el uso de estaciones terrestres de referencia). El gobierno ruso planea alcanzar ese número en 2010. Para 2011 se espera poder contar con unas 30 unidades en órbita, lo que permitirá mantener el sistema con la máxima precisión de forma continua, incluso si algunos satélites dejan de funcionar o se encuentran en periodo de mantenimiento.

Los satélites GLONASS están situados en tres planos orbitales (siete por plano como mínimo) situados en una órbita media de 19100 km de altura y tienen un periodo de 11 horas y 15 minutos. Por contra, el sistema GPS cuenta con un mínimo de 24 aparatos, pero distribuidos en seis planos (cuatro por plano) a una altura de 20200 km. En 2010 se espera lanzar las primeras unidades de los nuevos satélites GLONASS-K (Uragán-K), con una vida media superior a los 10 años. Con los GLONASS-K Rusia espera recuperar parte de la distancia tecnológica que aún existe frente a los NAVSTAR. Los Uragán-K emplearán sistemas electrónicos más avanzados que permitirán prescindir del tradicional diseño presurizado de herencia soviética que limita la vida útil de cualquier satélite. Aunque en principio es mucho más barato y sencillo construir sistemas electrónicos para una nave presurizada, ya que los componentes electrónicos no tienen que soportar condiciones extremas, la vida útil del vehículo disminuye considerablemente. Es fácil imaginar por qué si pensamos que debemos diseñar un sistema de ventilación que funcione en el espacio durante diez años sin interrupción. Además, el diseño presurizado implica una masa mayor, limitando el número de unidades que se pueden lanzar en cada oportunidad. De hecho, los GLONASS-K tendrán una masa de sólo 750 kg, frente a los 1450 kg de los GLONASS-M. Esto permitirá lanzar los satélites en parejas desde el cosmódromo de Plesetsk utilizando el cohete Soyuz 2-1a (con una etapa Fregat), aunque se podrá seguir utilizando el Protón desde Baikonur. En este último caso se abre la posibilidad de mandar hasta seis satélites por lanzamiento (una opción un tanto arriesgada).


GLONASS-K (Gunter's Space Page).

Uno de los problemas prácticos del GLONASS es que los receptores terrestres son incompatibles con los del sistema GPS (o en el futuro, los del sistema Galileo), ya que emplean distintas convenciones para la transmisión de señales: el GLONASS emplea Acceso Múltiple de División de Frecuencias (FDMA), mientras que el GPS usa Acceso Múltiple por División de Código (CDMA). Para evitar este engorro, los futuros GLONASS-K usarán CDMA para la señal civil y FDMA para la militar. Además se aumentará la precisión de la señal civil, actualmente bastante inferior a la del GPS.


Evolución en las señales del sistema GLONASS (Roskosmos).

Para asegurar la financiación, Rusia sigue buscando socios internacionales para el proyecto. Por un lado, dentro del marco de un acuerdo firmado con la India, se espera que algunos GLONASS-K sean lanzados por cohetes hindúes. Por otro, el gobierno ruso ha ofrecido la participación en el sistema a países como Cuba o Venezuela, países que obviamente no se caracterizan por tener unas buenas relaciones con los EE UU. GLONASS se ha convertido en una prioridad para Rusia, recibiendo el programa 10300 millones de rublos (unos 400 millones de dólares) en 2008. En 2009 y 2010 el gobierno otorgará 10700 millones y 6300 millones respectivamente, crisis mediante.

En menos de una década, el planeta contará con tres sistemas de navegación operativos: GPS, GLONASS y Galileo, además del confuso sistema chino Beidou. Los monopolios son malos, especialmente en un asunto tan vital para nuestra civilización como es un sistema de navegación global. Bienvenida sea la competencia.



Vídeo de la preparación para el lanzamiento de satélites GLONASS-M (TsENKI / Roskosmos).


Más info:

La última imagen de Phoenix

martes, noviembre 11, 2008

Ha pasado más de una semana desde que Phoenix se comunicó con la Tierra por última vez. Aunque los técnicos no descartan que se pueda reestablecer momentáneamente la comunicación, estaba claro que el invierno polar mataría a la sonda más tarde o más temprano. Tras una misión exitosa en la que hemos podido ver hielo derritiéndose en la superficie marciana o averiguar que el suelo de Marte no es incompatible con la vida, nos quedamos con la que posiblemente será la última imagen transmitida por la sonda desde la superficie del Planeta Rojo:



¡Gracias, Phoenix!

La galaxia en radio

lunes, noviembre 10, 2008

El NRAO (National Radio Observatory) organiza un concurso anual para premiar a la mejor imagen radio realizada con sus radiotelescopios. La ganadora ha sido una bonita estampa del centro galáctico copuesta a partir de datos en varias longitudes de onda:



Las zonas en púrpura han sido obtenidas por el famoso VLA y corresponden a la emisión en 20 cm de las regiones HII (nebulosas de emisión que marcan zonas de formación estelar, remanentes de supernovas y zonas de radiación sincrotrón). Se aprecia claramente el famoso Arco de Radio que rodea el centro galáctico (la mancha brillante del centro de la imagen). Las zonas en naranja corresponden a la emisión en 1,1 mm de frías (20-30 K) nubes moleculares y fueron obtenidas por el Caltech Submillimeter Observatory. Las zonas en azul corresponden a estrellas captadas por la cámara del telescopio espacial infrarrojo Spitzer.

Chang'e 2 en 2010

viernes, noviembre 07, 2008

La agencia de noticias Xinhua ha comunicado que la Chang'e 2 será lanzada en 2010. Pero que nadie se espere ver un robot chino correteando por la superficie lunar. Chang'e 2 será una copia casi idéntica de Chang'e 1. De hecho, se trata del ejemplar construido como reserva para esa misión. Aún así, incorporará una cámara CCD con más resolución, así como otras mejoras. Además estará situada en una órbita más baja, lo que permitirá obtener imágenes de mayor resolución espacial (unos 10 metros, comparados con los 120 metros de resolución de la Chang'e 1). Así se podrá elegir el lugar del aterrizaje de la siguiente nave lunar china, que será, esta vez sí, un aterrizador.

Uuups!

Iniciamos una nueva sección que no sé si tendrá continuidad alguna. Momentos "ooops" o, siendo más castizo, "uuups" o "¡uy!". Ahí van unos cuantos:

  1. El porrazo de la maqueta de la futura Orión:

Menuda confianza da esta imagen a los futuros astronautas (NASA).

  1. Hablando de porrazos, no podría faltar el de la sonda Génesis:


  1. Pero mi "momento uuups" favorito es sin duda el del NOAA-N:

Me entran sudores fríos al ponerme en el lugar del pobre operario causante de este desastre (www.nasawatch.com).

Libro: Spin

Robert Charles Wilson es un autor tremendamente original que me sorprendió en su momento con la desconcertante Darwinia. Ahora se ha vuelto a hacer famoso con su última obra, Spin, que contiene todos los elementos de una buena novela de ciencia ficción. La idea de base es impactante y original, como debe serlo en cualquier obra de SF: la Tierra aparece envuelta de la noche a la mañana por una membrana artificial semipermeable que provoca que el tiempo transcurra más lentamente en su interior. Toda la Humanidad se ve sacudida por esta ingerencia alienígena, aunque los creadores de la membrana, apodada "spin", no desvelan sus motivos. Gracias a esta obra, Wilson ganó el Premio Hugo de 2006, aunque este galardón ha sido otorgado en los últimos años a obras tan mediocres que no sé bien si es un halago o un handicap.

Lo mejor de la novela es sin duda la terraformación de Marte. Aprovechando la dilatación temporal, se puede realizar el sueño de cambiar el planeta rojo en el plazo de unos años. Poco después se mandan los primeros colonos, que eventualmente evolucionarán de forma independiente hasta ser una civilización más antigua que la nuestra. Este me pareció el punto fuerte de la trama, pero por desgracia Wilson sólo lo trata tangencialmente, centrándose más en el retorcido triángulo de afectos entre los tres protagonistas, que se me hizo un tanto cansino y predecible.

Spin no es una novela de ciencia ficción hard. La ciencia y tecnología están supeditadas siempre al servicio de "la Idea", así que no se esperen grandes discursos de mecánica cuántica o cosmología. Eso sí, se lee de un tirón y es entretenida. Recomendable.

PAMELA y la materia oscura

jueves, noviembre 06, 2008

En la anterior entrada comentábamos el posible descubrimiento de una brecha en el Modelo Estándar de la física de partículas. Sin embargo, lo que realmente tiene en vilo a la comunidad científica es la posibilidad de conocer la naturaleza de la mayoría del universo, o lo que es lo mismo, saber qué es la materia oscura y la energía oscura.

Y esto viene a cuento porque desde hace unos meses se rumorea en la red que los resultados del experimento PAMELA podrían probar de forma directa la existencia de materia oscura. PAMELA (Payload for Antimatter Matter Exploration and Light-nuclei Astrophysics) es un experimento espacial que, como su nombre indica, es capaz de detectar partículas energéticas. ¿Y qué relación tiene con la materia oscura?, se preguntarán algunos. Pues que según la mayoría de modelos de materia oscura, ésta estaría formada por partículas masivas (WIMPS, quizás partículas supersimétricas como el neutralino) que serían su propia antipartícula. Es decir, si dos particulas de materia oscura se encuentran, un fenómeno relativamente poco frecuente debido a que se supone que interaccionan débilemente entre ellas (aunque quizás no tan débilmente), ambas se aniquilarían emitiendo radiación que alcanzaría la Tierra en forma de partículas energéticas. El caso es que el equipo de PAMELA se ha visto obligado a dar una rueda de prensa para desmentir dichos rumores. Según estas declaraciones, es cierto que se ha detectado un exceso de positrones procedente del centro de la Galaxia, pero todavía es pronto para saber si este exceso es real o, aun en caso de serlo, si es debido a la aniquilación de materia oscura. De confirmarse este hallazgo, estaríamos ante una revolución en la física y la cosmología, ya que sabemos de la existencia de la materia oscura de forma indirecta (fondo de microondas, dinámica de cúmulos de galaxias, perfiles de rotación galácticos, etc.), pero todavía no tenemos lo que los anglojasones llaman la "smoking gun", una prueba directa y concluyente de su existencia. O como decía un amigo: "la materia oscura es como la investigación en España: sabemos que está ahí, pero no la vemos por ningún lado".

Como anécdota, es curioso observar cómo en la mayor parte de páginas y blogs que se hacen eco de esta noticia se habla de la "nave espacial PAMELA". Pero no traten de buscar esta nave, porque no existe. PAMELA es un instrumento que fue lanzado en 2006 a bordo del satélite ruso Resurs-DK1. Y ni siquiera se trataba del instrumento principal, pues el Resurs es un satélite de observación terrestre. Supongo que si se hubiese tratado de un satélite americano no se habría producido esta confusión.


El satélite PAMELA....estoooo, perdón, Resurs-DK1.

¿Qué demonios ocurre con los muones?

lunes, noviembre 03, 2008

Salvo por la inauguración del LHC, la física de partículas es una disciplina que no ha dado muchas sorpresas en los últimos años. Esto podría cambiar a la luz de los extraños resultados obtenidos por el detector CDF en el venerable acelerador Tevatrón del Fermilab (Illinois, EE UU). Al igual que el LHC, el Tevatrón es un acelerador de hadrones, es decir, hace colisionar haces de protones contra haces de antiprotones y se dedica a explorar los resultados de los fuegos artificiales resultantes a la espera de que aparezca algo nuevo...y parece que ahora ha aparecido. Uno de los objetivos del experimento CDF es estudiar la creación de pares de quarks bottom-antibottom (b-bbar, , en la jerga física, conocidos también como mesones Y o estados bottomonium). El quark bottom, al igual que su antipartícula, es inestable y se desintegra en un picosegundo, produciendo muones (primos masivos de los electrones), que son fácilmente detectados. El caso es que al interpretar los datos del CDF, la sección eficaz del par b-bbar no coincide con lo esperado, es decir, el número de muones que se observan no coinciden con los cálculos teóricos. Este fenómeno podría deberse a la existencia de una nueva partícula con una vida media de 20 picosegundos, lo cual iría en contra de lo establecido por el Modelo Estándard. Esto no puede parecer muy excitante, al fin y al cabo, ¿qué más da una partícula más o menos? Si no es el bosón de Higgs, un axión o una partícula supersimétrica, lo demás no parece muy importante.

Sin embargo, hay que recordar que el Modelo Estándard ha sido un completo éxito en los últimos treinta años y que todos los experimentos de física de partículas realizados desde entonces prácticamente se han limitado a concretar parámetros (masas, vidas medias, etc.), sin descubrir ninguna grieta en el sólido edificio del Modelo. El descubrimiento del Bosón de Higgs o de alguna partícula supersimétrica sería un avance impresionante, pero previsto. Si se llega a confirmar la existencia de esta partícula estaríamos ante una sorpresa en toda regla, y una difícil de encajar en el Modelo. Hasta ahora, una de las pocas propuestas que podría explicar la existencia de esta partícula fantasma sería una misteriosa Teoría Unificada de la Materia Oscura, que, de confirmarse, sería revolucionaria.

La confirmación podría llegar de la mano del detector D0, también en el Tevatrón. ¿Estamos ante una revolución de la física de partículas o un error de cálculo a la hora de apreciar la contribución de los piones de fondo? El tiempo dirá.


Más info:

Fondos de escritorio astronómicos

domingo, noviembre 02, 2008

Pero no unos fondos de escritorio cualquiera, sino unos espectaculares dedicados a sondas históricas:






Estas preciosas estampas, y muchas más, las podemos disfrutar en el magnífico blog Wandering Space. A disfrutar.

Baghdad Sulcus

El pasado viernes 31 de octubre, la sonda Cassini realizó el sobrevuelo E6 de Encélado, la pequeña, pero activa, luna de Saturno. En esta ocasión la nave ha podido fotografiar en alta resolución las zonas del hemisferio sur de donde surgen los famosos géiseres criovolcánicos. En concreto, ahora podemos ver en detalle las fuentes VI y VII, en las proximidades de la grieta denominada Baghdad Sulcus.


Baghdad Sulcus. En el círculo, la zona de emisión número seis. La resolución alcanza los 12,3 m/pixel (NASA).


Las distintas zonas de emisión de géiseres están situadas en las famosas "rayas de tigre" (NASA).


De camino a Encélado, el 28 de octubre Cassini hizo esta foto de su objetivo delante de Dione (NASA).

Tokyo II: Miraikan

sábado, noviembre 01, 2008

El Museo Nacional de Ciencias Emergentes e Innovación, Miraikan (未来館, "museo del futuro") para los amigos, es una de esas visitas imprescindibles cuando se viaja a Tokyo. Situado en el marco incomparable de la isla de Odaiba, ofrece al visitante un sinfín de atracciones y exposiciones científicas y tecnológicas que van desde las ciencias de la vida a la robótica. En mi doble condición de astrotrastornado y físico, lo que me más me impresionó fue la sección dedicada a la astronomía, astronáutica y física de partículas. La cámara de niebla y las sondas espaciales me dejaron en estado de shock.



Exterior del Miraikan.


La esfera "Geo-Cosmos".


El motor criogénico LE-7A de la primera etapa del cohete H-IIA.


Un tubo futumultiplicador del detector de neutrinos Super-Kamiokande.


Maqueta del módulo "Kibo" con los autógrafos de varios astronautas.


Maqueta de un penetrador de la malograda sonda Lunar-A.



"Roboses" varios.

Cuando pasé por allí a finales de agosto, tuve la oportunidad de ver una exposición temporal dedicada a los Pterosaurios denominada "Los señores del cielo en la época de los dinosaurios" (恐竜時代の空の支配者) y que por lo visto se trataba de la mayor exposición a nivel mundial de este tipo (no sé si es verdad, pero lo parecía).




El impresionante Quetzalcoatlus.